Siempre me ha resultado curioso el ver como ciudades que pueden estar a kilómetros de distancia se consideran “Ciudades hermanas”.

En 1956 el presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower creó el movimiento de Ciudades Hermanas Internacional a raíz de una conferencia sobre la diplomacia ciudadana que se desarrolló en la Casa Blanca.

Pero, en realidad, la idea de “hermanar ciudades” nació en Europa después de la Segunda Guerra Mundial. El objetivo era crear vínculos y fomentar las buenas relaciones entre las ciudades implicadas, que se conocieran las bellezas de las respectivas naciones,

intercambiar experiencias a nivel económico, político, social y cultural.

Por coherencia, las ciudades que se hermanan deben de tener algo en común o buscar objetivos parecidos.

Madrid y Barcelona se encuentran dentro de las 20 ciudades del mundo con más hermanamientos.

Las ciudades hermanadas con Madrid son en su mayoría hispanoamericanas o norteamericanas.

Barcelona, parece decantarse más por municipios europeos y asiáticos.

Veamos algunas de las 23 ciudades hermanadas con Barcelona: Amberes ( Bélgica), Atenas (Grecia), Busan (Corea del Sur), Colonia (Alemania), Dubái (Emiratos Árabes Unidos), La Habana ( Cuba)….

Y aquí, paramos.

Vamos a hablar de Cuba y de su hermanamiento con Barcelona.

Cuba, después de 57 años de socialismo bajo el régimen comunista de los Castro es uno de los países más pobres del mundo.

La mayoría del pueblo cubano vive con resignación, con miedo y con hambre. Más de la mitad de los hogares cubanos tienen una alimentación deficiente, suministros básicos bajo cero y medicamentos inaccesibles.

El medio de comunicación cubano “CiberCuba” se hace eco de una supuesta red de inteligencia en España enviada desde el gobierno cubano e instalada en Barcelona.

Según este medio, la persona que estaría al frente mantiene vínculos con partidos y organizaciones de la izquierda radical en Cataluña y en el País Vasco.

El segundo al mando de esta supuesta red también mantiene , según “CiberCuba”, relaciones fluidas y constantes con la CUP (partido catalán de izquierda radical anticapitalista e independentista), y los CDR (Comités de Defensa de la República).

Los CDR nacieron en Cataluña poco antes del referéndum ilegal del 1 de octubre con la excusa de defender la “independencia”. En un principio estaba formado por unos integrantes anárquicos y violentos antiespañoles. Su misión es ir en contra de todo lo que “huela “ a España, y para ellos, la violencia es la mejor manera de hacer. Después de la sentencia del “procés” que condenó a los líderes independistas por sedición, los llamados CDR generaron el caos en Cataluña . La permisividad del Gobierno Catalán ha permitido que los CDR sigan actuando a sus anchas en Cataluña, eso si, siempre,siguiendo lo estipulado en su “ manual de guerrilla urbana y de los CDR,”(consultable en internet).

Los Comités de Defensa de la Revolución en Cuba , que, por cierto, comparte las mismas siglas que los Comités de Defensa de la República (CDR), es una estructura controlada por el Estado Cubano que ejerce una labor social. Pero no nos llevemos a engaño, su principal misión es vigilar y controlar la vida y actividad de los ciudadanos cubanos. Es la policía secreta que informa a sus superiores de aquellos que ellos denominan “Enemigos de la Revolución”.

Pues si. Como decía al principio, las ciudades hermanadas deben de tener intereses comunes. Estoy convencida que Cuba, al igual que otros países latinoamericanos sumergidos en dictaduras, tienen muchos “inputs” positivos que aportar al exterior: su cultura, su historia, su gente.

En Cataluña, aquellos que nos sentimos españoles, podemos sentirnos, de manera emocional, como los cubanos que están en contra de la dictadura en la que viven.

Quizás sea por este motivo, que a partir de ahora, vea de manera más coherente, el que Cuba Y Barcelona sean “ Ciudades Hermanas”.

Que profunda tristeza.