Andrew Torba (31 año) es fundador y director general de la incipiente red social Gab (gab.com) que se presenta como alternativa, o unos de los pocos espacios disponibles de libre expresión para cristianos y patriotas. Abrí una cuenta en Gab hace algún año, pero al ver que supuestamente el hombre más poderoso del mundo (Trump) no podía publicar ni un tweet en el peor momento político de su carrera, dije que no hay lugar para mí ya en Twitter, Facebook, Instagram y todo eso. Por lo que me quedé solamente en Gab, esperando que muy pronto la gente empezará a llegar.

Por dos motivos: Gab te dejaba expresarte de forma realmente constructiva, y como segundo si eso le hicieron a Trump, ¿cómo no a cualquier otro? Además, por cuestiones de principios el no es no: adiós pues Zuckeberg, para siempre. Trump también quiso utilizar Gab, pero a condición de censurar los discursos antisemitas según él (o su equipo, lo mismo da). Torba se negó a tal requisito (Rumble en cambio no, recordamos las dos cosas):

Dejo paso a Andrew Torba, traduciendo uno de sus últimos artículos, de contenido muy claro y profético. Todo un proyecto:

Cristianos: El 6 de diciembre os sonó el timbre para lo que viene para todos nosotros

Por Andrew Torba, el 8 de diciembre de 2021

El 6 de diciembre Twitter suspendió miles de cuentas en su última purga del pensamiento disidente en la condenada y fallida plataforma. Como resultado, Gab.com vio miles de nuevos registros por hora y nuestro tráfico se disparó. Cuando Twitter purga, Gab surge. Mientras que esto es una gran noticia para la comunidad de Gab, no es una gran noticia para los cristianos. De hecho, es una señal de lo que pronto vendrá, que será mucho peor que perder tu cuenta de Twitter.

Algo que no se está diciendo sobre la última purga de Twitter es que estaba dirigida casi exclusivamente hacia los hombres jóvenes, blancos y cristianos. Twitter accionó un interruptor e hizo desaparecer a miles de jóvenes cristianos de uno de los principales sistemas de comunicación del mundo. Ya no pueden compartir el Evangelio de Jesucristo a todas las naciones en una plataforma donde gran parte del mundo se comunica diariamente. Ese es un gran problema, pero eso es sólo la superficie de lo que los cristianos tienen por delante.

He estado tratando de ayudar a los cristianos a ver la imagen más clara de la realidad de nuestra situación durante mucho tiempo. Como ya he escrito, el tiempo del cristianismo tibio ha terminado. Debemos prepararnos para la inevitable persecución que está por venir. No debemos temer porque tenemos un Dios soberano que lleva el control. Él nos ha bendecido con los dones de crear, construir y reformar.

Si estos demonios de Silicon Valley se salen con la suya, el único contexto en el que el nombre "Jesucristo" aparecerá en Internet será para ser burlado o despreciado, al igual que lo es en el resto de la "cultura popular." No podemos dejar que eso ocurra. No podemos dejar que nuestros hermanos y hermanas sean perseguidos, silenciados, demonizados y destruidos por esta gente malvada. Especialmente nuestros jóvenes que son el futuro de la cristiandad.

Hace tiempo que veo hacia dónde se dirigen las cosas por la sencilla razón de que yo mismo lo he experimentado de primera mano. Pronto no será sólo Twitter. Si eres cristiano no podrás abrir una cuenta bancaria. No podrás alojar un sitio web en Internet. No podrás enviar correos electrónicos. No podrás acceder a las tiendas de aplicaciones. No podrás realizar transacciones con dinero en línea, ni fuera de ella. No podrás conseguir un trabajo. No podrás volar en un avión. Esto viene para todos nosotros, y ya está sucediendo a muchos de nosotros en este momento.

Todos los días me levanto y trabajo 18 horas para construir infraestructuras para nuestro futuro y dar gloria a Dios porque sé con certeza que lo único que teme el Régimen Oligarca es a Jesucristo. Él es el único que puede detenerlos. No cualquier político. No un multimillonario. No yo. Sólo Jesús.

Podemos, debemos y pondremos los cimientos de una nueva civilización, una civilización sin disculpas, cristiana. Una economía cristiana paralela. Cristo es nuestro Rey ahora mismo y ya es hora de que empecemos a actuar como tal. Tenemos que dejar de quedarnos sentados, abatidos y pisados por el Enemigo.

Dios nos ha dado las herramientas y los talentos para tomar dominio en este mundo en Su nombre y hacer discípulos de todas las naciones como se nos ha ordenado. No podemos hacer eso si el Enemigo controla los medios de comunicación, los bancos, los gobiernos, las empresas de tecnología, y mucho más.

Jesús no ascendió al cielo y dijo "hasta luego chicos, uhh sentaos y dejad que el mundo os pisotee hasta que vuelva".

Nos dejó un conjunto de instrucciones muy claras:

18 Se acercó Jesús y les habló diciendo: Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra.

19 Id, pues, y enseñad a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo

20 enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mateo 28;18-20.

Jesús tiene TODO el poder, no sólo en el cielo, sino también aquí en la tierra.

Él nos dijo muy claramente que enseñáramos y bautizáramos a TODAS las naciones.

Nos recordó que Él está con nosotros SIEMPRE.

Gab es esencial si queremos ser capaces de compartir el Evangelio en Internet y tener comunión con los demás en todo el mundo. Todo comienza con la verdadera libertad de expresión. Si no hay verdadera libertad de expresión, el Evangelio no puede ser compartido. Punto.

Será, y ya lo es, etiquetado como "discurso de odio antisemita" y prohibido en las plataformas de las grandes empresas tecnológicas e incluso en las que dicen ser plataformas "alt-tech". Todo lo que queda es una versión subvertida y diluida del verdadero Evangelio. Es un evangelio de imitación. El evangelio del Régimen. El evangelio de Fauci. El evangelio de Black Lives Matter. El evangelio de Trump. El evangelio de Fox News. El evangelio de la CNN. El evangelio de Zuckerberg.

Sólo hay un Evangelio verdadero y es el Evangelio de Jesucristo.

Debemos verlo por lo que es, no por lo que el mundo nos dice que es.

Jesús no es el Sr. Rogers hippie que nuestra cultura presenta como tal. Él es el Rey de Reyes. Él reina. Él gobierna. Él tiró las mesas en el templo. Derribó el templo hasta convertirlo en un montón de cenizas en el año 70, como dijo que haría. Desprecia el antro de las víboras. Reprende a la Sinagoga de Satanás. Este es el Jesús que conozco y adoro. Este es el Jesús de las Escrituras. Será mejor que los cristianos empiecen a conocerlo rápidamente.

No sólo debemos expulsar a los cambistas de los sistemas de control en nuestra sociedad, reprenderlos, despreciarlos y voltear sus mesas. También debemos construir nuevos sistemas e infraestructuras para formar una sociedad cristiana paralela que glorifique al Rey Jesús por los siglos de los siglos.