A los veinte años se fue

al desierto San Antonio,

San Antonio Abad.

A los veinte años se fue

al desierto dejándolo todo

para adorar a Dios en soledad.

Allí lo esperaba el Demonio

que, como a Cristo, lo tentó

y como Cristo San Antonio

las tentaciones venció.

Amigo fue de los animales

y de otros eremitas su guía

y a combatir la herejía

a San Atanasio ayudó.

Ciento cinco años

dicen que vivió.

¡Qué grande San Antonio,

San Antonio Abad,

que dio todo un testimonio

de catolicidad!