Los imagineros, esos excelsos escultores que con sus manos, su corazón y su inteligencia, dan vida a unos troncos de madera en bruto

Don Pedro de Mena: Sin duda y dentro de las decenas de imagineros, dedicados a la escultura sacra, para mí el más importante y querido, por realizar el Cristo de la Buena Muerte, que adopto mi querida Legión y que fue destruido y quemado por las hordas comunistas, de la endiablada II República hereje, despiadada y criminal.

Éste artista sin parangón, hizo una obra extensísima y de la que podemos aún tener grandes obras de su arte único, tales como:

.- El interior de la catedral de la Encarnación, más conocida como “La Manquita”, esconde la primera creación de Mena en Málaga: el conjunto escultórico del coro. Una obra ejemplar de carpintería barroca que contó con la colaboración de otros artistas.

.- MUSEO REVELLO DE TORO: La casa-taller de Pedro de Mena es uno de los pocos inmuebles domésticos conservados del s. XVII. Actualmente comparte espacio con obras donadas por el pintor malagueño Félix Revello de Toro

El talento de este autor llega mucho más allá de Andalucía. De hecho, aún se conservan trabajos suyos en espacios como el Museo Metropolitano de Nueva York, el Museo Fitzwillian de Cambridge, Museo de Arte de San Diego, Museo Diocesano y Catedralicio de Valladolid, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid o las catedrales de Toledo y Granada, cuyas esculturas de los Reyes Católicos atraen a numerosos visitantes.

El Centro de Arte del Palacio Episcopal de Málaga celebra el quinto aniversario de su apertura con la exposición 'Pedro de Mena, Granatensis malacae', organizada por la Diócesis de Málaga. La exposición, que reúne 62 piezas, recorre la principal obra escultórica de Pedro de Mena llegadas del ámbito nacional e internacional. La muestra mantiene un planteamiento museístico y está estructurada en siete secciones, seis de ellas se encuentran distribuidas en el Palacio Episcopal y una se extiende hasta la Catedral de Málaga, que incluye la sillería del coro, obra también del escultor, realizada entre los años 1658 y 1660.

Sin duda, el arte sacro, es la expresión más sublime que un artista puede ejecutar

Se dice y con razón, que muchos oficios han muerto o están en vías de hacerlo, pero afortunadamente no es el caso de los escultores, ni tampoco los escultores imagineros, que está en pujanza y con miles de buenos artistas, muy jóvenes, que empezaron de niños guiados por las sabias manos de un artista consagrado.

https://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Escultores_de_Espa%C3%B1a_del_siglo_XX

Una de las tallas más antiguas que se conservan, es el Cristo del Subterráneo (o de la Sangre), una imagen gótica a caballo entre el siglo XIII y XIV que pertenece a la hermandad sacramental de San Nicolás, fusionada con la del Martes Santo en 1977.

La restauración del Cristo del Subterráneo, escultura anónima de estilo gótico ejecutada en el último tercio del siglo XIII o primer tercio del siglo XIV. La intervención, al ser uno de los crucificados más antiguos datados en la comunidad andaluza, permitirá al Instituto profundizar en el conocimiento de la imaginería del siglo XIV. 

Hablando siempre a nivel nacional y esperando que no se me olvide nadie.

De los miles de grandes escultores, muchos de ellos del la Escuela Andaluza, Castellana, Extremeña, Murciana,…

Enumero solo unos pocos de los miles que existen, unos fallecidos y otros aún haciendo el arte sublime.

De siglos pasados:


Francisco Salzillo
Luis Salvador Carmona
Martínez Montañés
Antón María de Maragliano
Pedro de Mena

Del siglo XX:

 

Mariano Benlliure

Gonzaléz Moreno.
Jose Capuz.
Palma Burgos.
Buiza.
Sebastián Santos
Juan de Ávalos
Juan Luis Vassallo

Más actuales:

Juan Manuel Miñarro
Manuel Carmona
Hernández Navarro
Suso de Marcos

Romero Zafra.
Antonio Bernal

Duarte.

 

Sin embargo no quita que tengamos actualmente grandes imagineros, yo me quedo con los primorosos de Martínez Montañés, de rasgos más suaves, con Juan de Mesa, más poderoso, con Francisco de Ocampo, de líneas sobrias, y "actuales" Sebastián Santos, con una dulzura delicada y con Álvarez Duarte, de expresión exquisita

Los maestros consolidados, son la fuente y la guía para muchos jóvenes, que sin saber nada de escultura, terminan como inmensos artistas de la imaginería española. Todo a pesar que no es un arte muy bien pagada y que desgraciadamente, pinturas de artistas afamados, que poco tienen que ver, con el esculpir sobre cualquier material, principalmente la madera, son excesivamente `pagadas con millones de euros.

Tampoco debemos olvidar a un artista único en el mundo, D. Juan de Ávalos, aunque sus obras grandiosas, son esculturas realizadas en piedra.

Su piedad del Valle de los Caídos, es por su tamaño y belleza religiosa, una obra única en el mundo.

Dispone de unas dimensiones estrato esféricas, pues solo la cabeza de la Santísima Virgen o de su hijo el Cristo yacente, tienen una dimensión de casi dos metros.

La juventud artística española, es numerosa, afortunadamente, como Francisco Javier López del Espino

Obra del artista Francisco Salzillo, uno de los mejores escultores españoles de todas las épocas

La última cena de Salzillo

 

Afortunadamente, España dispone en la actualidad, no solo el Taller más importante del mundo, sino los mejores y más extensa lista de buenos imagineros, muchos de ellos, menores de 35 años.