En la tarde del pasado Viernes, la Sala de Cultura del Sporting Club Casino fue el marco para celebrar el acto formal de entrega del prestigioso Premio de narrativa y ensayo "Fernando Arenas Quintela", en su edición 2022.
 
Nadie mejor que la cronista oficiosa de la ciudad, la conocida "Lobita solitaria", incansable relatora de los sucedidos coruñeses, para seguir la pista al acto que se celebró esta tarde y en cuyo transcurso el administrador del blog, Eugenio Fernández Barallobre, recibió este premio que promueve, cada año, la Editorial "Arenas", por su obra "Nuevas historias de Marineda" que verá la luz el próximo verano.

Lo sucedido la tarde ayer lo resume así, en su crónica, la "Lobita solitarias":
 
"22 de abril, 22:22 horas, Mmmmmm, mejor iré dando pistas sobre el ganador, en ésta emblemática tarde, en la que se otorgaba el 22° premio literario "Fernando Arenas Quintela", librero y editor de reconocido prestigio en la Ciudad de Cristal, además de ser pionero de actos literarios. De momento, comentaré que el ganador de la edición que nos ocupa es un coruñés de pro, que habla de unas historias de Marineda, en una ciudad que fue, pero que ahora ha cambiado, para bien o para mal, que eso tendrán que decidirlo el resto de los coruñeses.
 
Un viernes previo al día del libro, que concitó a un número importante de personas, en el Sporting Club Casino, con ganas ya de revivir la vida social coruñesa, un tanto apagada durante dos largos años. El promotor del premio, Manuel Arenas Roca, tomó la palabra, narrando desde la tribuna de oradores, los premiados en anteriores ediciones, muy variados pero todos merecedores de dicho honor. Viene siendo tradición recordar a los que un día tuvieron la estatuilla, y aquí encaro otra característica del premiado que nos ocupa: Fue el promotor esencial de la fiesta meigalla por excelencia, que ya cumple 60 añitos, y que esperemos que la tradición, como la librería, siga su curso.
 
A continuación, observamos detenidamente a los miembros del jurado, destaco a Elena Galván Vázquez, vestida de un morado procesional, en su cargo como secretaria, el ex alcalde de La Coruña, Francisco Vázquez, que disertó sobre el coruñesismo, no confundir con el localismo, pues lo primero suma y es acogedor, y lo segundo acaba restando. Esto último no pasa con nuestro ganador, que lleva todo lo coruñes bien escrito en dos libros, de historias y vivencias de una fructífera vida. Nos faltaron, eso sí, dos miembros del jurado de eminencia reconocida, como son Javier Ozores Marchesi, que se encontraba de viaje personal por la tierra de "Julie", es decir, en los escenarios de la mítica Chanel, el champagne y de Marion Cotillard, además de Chema Paz Gago, que andaba enfrascado en las lógicas firmas en tierras ferrolanas. Como pista siguiente, también diré que el autor hoy reconocido, tiene legión de seguidores cuando reseña su firma, entre los que destaco a su esposa, hermano y compañeros de profesión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y que el ganador de este año, conoce extremadamente bien.
 
Como todos están deseando saber la identidad, aunque yo creo que no hay ningún misterio en la misma, diré que se trata de José Eugenio Fernández Barallobre, el cual, en su turno de palabra, agradeció muy amablemente el otorgamiento de tal honor, consistiendo en una contundente pero preciosa figura del gigante Gerión.
Como digo, una tarde llena de amigos y conocidos, que no quisieron perderse el reconocimiento a "Cheche", políticos como Antonio Deus Alvarez, militares en la persona del delegado de Defensa, Antonio Bernal Martin, o el discretísimo director del museo militar, pasando por el Maestre José Duarte Novo, Conchita Astray Gómez, acompañada de la Meiga Mayor 2022, Irene Ruiz Sáez, Ramón García Merino, y un largo etcétera que me sería imposible nombrar a todos. Una gran tarde literaria, emotiva y protocolaria, con un fondo musical de "Coruña" y la mejor forma de reconocer la obra literaria de un autor: Con un premio, que aquí dejo reseñada y en mi grupito de WhatsApp "las Crónicas Coruñesas". 
 
La Lobita Solitaria.