El pasado fin de semana, los días 11 y 12 de junio, tuvieron lugar dos efemérides muy notables. Lo fueron de manera muy especial para España y Rusia; para su responsabilidad soberana y conjunta, tanto en el mundo actual como en la eternidad, en el Plan de Dios para los Hombres.

Este pasado fin de semana fue el momento escogido para dar culminación a una “Operación Santa” que se ha ido gestando de forma muy discreta en los últimos dos años (como discreta fue la Inmaculada Virgen María, Madre de Nuestro Señor y “Alma Mater”) en los que “Dios ha escrito recto con renglones torcidos” pues para Él no hay Plan Pérfido que no pueda ser enderezado ni dejar de dar frutos de santidad y todos los intentos de obtener información sobre  las actividades de cada uno de los miembros del Grupo han sido inútiles; los detalles de esta cuestión quedan, Dios mediante, para un futuro libro.

La primera efeméride (Festividad Solemne para Toda la Iglesia, la Cristiandad en general y España en particular) a la que hago mención es la del Sagrado Corazón de Jesús; una Solemnidad que ha quedado, tanto en la Iglesia Latina o romana como en la Iglesia Ortodoxa o griega, inseparablemente unida a la Virgen María y a Su Inmaculado Corazón, lo que supone de facto un doble lazo para la verdadera fraternidad eclesial en este mundo y en la eternidad del Reino de Dios “así en la Tierra como en el Cielo”.

La segunda efeméride fue el Día Nacional de Rusia que, como en el caso del Día Nacional de España, se remonta más allá de los tiempos imperiales del Sacro Imperio Ruso, y está estrechamente ligada a la Iglesia, a la Cristiandad y al Patrón de los diplomáticos rusos, San Alexander Nevsky, cuyo equivalente en nuestro caso es Santiago Apóstol para la Hispanidad Católica o Santo Tomás Moro para la Toda la Cristiandad Católica.

La mencionada Operación a la que hago referencia la constituimos 24 hombres:

Seis fuimos los que presencialmente estuvimos reunidos en El Cerro de los Ángeles junto al Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo, a la Cruz y en Presencia de Nuestra Señora y Reina Inmaculada, representada por un Icono de María Madre de Dios.

Dicho Icono de “Teotokos” lo trajeron dos monjes y obispos ortodoxos, uno griego y otro ruso, junto a otro Icono de los Santos hermanos Cirilo y Metodio, evangelizadores de los pueblos eslavos hacia el S. IX.

Procedente de EEUU estuvo con nosotros un obispo y diplomático de la Santa Sede que atiende a diversas comunidades religiosas tradicionales o tridentinas “Vetus Ordo”.

Estuvieron también con nosotros dos funcionarios y diplomáticos rusos, con amplia experiencia en materia en relaciones con la Iglesia Ortodoxa Rusa y con Roma, y en el proceso de recuperación del protagonismo de la Iglesia Ortodoxa Rusa tras la disolución de la URSS.

En mi caso, el último de todos ellos, estuve por mi formación teológica en el Pontificio Instituto Oriental y en el Seminario San Vladimir, por ser miembro de la Asociación Amigos de Rusia “San Nicolás”, por mi pasada experiencia profesional para la Santa Sede en las relaciones con las comunidades ortodoxas, como representante de la Milicia Inmaculada y del Sagrado Tercio Hispánico, el Requeté.

Los restantes 18 hombres estuvieron repartidos en 9 grupos de 2 en diversos monasterios ubicados en España, Grecia, Rusia y EEUU. Monjes católicos y ortodoxos unidos en el Sagrado Corazón de Jesús y en el Inmaculado Corazón de María, con sus Rosarios, la Oración y la Palabra de Dios como Armas, y con un objetivo y misión santas que fuimos desarrollando de forma muy discreta, usando métodos de diversión o distracción, durante los dos últimos años.

Muchos son los pérfidos enemigos, tanto dentro como fuera, de Rusia y España que en todos los aspectos buscan su separación y debilitamiento nacional y conjunto ¡¡¡Cuánto más en el Aspecto Religioso y Eclesial!!! Saben que la fuerza de España está en recuperar su Fe Católica Tradicional (por eso la corrompen o debilitan y la omiten volviendo al paganismo grecorromano) y la de Rusia en volver a su Fe Ortodoxa Milenaria de la mano de la Virgen, Madre de Dios y Madre nuestra. ¿Imagináis lo que ha implicado esta Consagración conjunta hispano-rusa? El Pérfido Enemigo y los suyos sí que lo saben, y nosotros debemos ser conscientes de ello a partir de ahora…

Para concluir, publico la Oración principal que leímos antes de continuar con la Jornada que, Gracias a Dios, ha dado muchos más frutos diplomáticos y eclesiales para nuestros pueblos por la Intercesión del Sagrado Corazón de Cristo Rey y del Inmaculado Corazón de María, Nuestra Señora y Madre. Dichos frutos ciertos, los pasaremos a describir en futuros artículos, pero antes, leamos la Oración de Consagración:

“Virgen María, siendo Reina y Señora imperas sobre los ángeles, las potestades y los bienaventurados en el Cielo.

En Recompensa a Tu “Fiat” y Tu Humildad, Dios Padre Te llenó de Gracia y Te dio el Poder que confirió al Hijo como Rey, y la Misión de llenar de santos los tronos vacíos de donde cayeron por orgullo los ángeles pérfidos y apóstatas a los que siguen nuestros enemigos.

En el Cielo, la Tierra y los abismos quedan sometidos a Ti Tronos y Dominaciones; incluso San Miguel Arcángel, Capitán de las Milicias Celestiales, Te Obedece presto y orgulloso pues Tú eres General de los Ejércitos del Señor Jesucristo y de Dios, Jah de Los Ejércitos.

Por todo ello estamos congregados aquí, nosotros pobres siervos tuyos, para que nos cuides y para que Consagres al Sagrado Corazón de Tu Hijo y a Tu Inmaculado Corazón a nuestra amada Rusia, como ya lo hiciste con España, para la Gloria Dios y por los Méritos de Jesucristo Rey, Tu Hijo, Él siempre te Escucha. Te lo pedimos pues sabemos que nadie jamás, al acudir a Ti, ha sido abandonado o defraudado. Amén. ¡¡¡Viva Cristo Rey… Alabado Sea Jesucristo!!!”

A partir de ahora Viene lo Bueno…