El salón es el espacio de la vivienda donde más se convive. Cuando vienen visitas, lo habitual es acogerlas en el salón, cuando se quiere pasar un rato de relax sin mucha intimidad, se va al salón, e incluso cuando hay libertad para trabajar desde casa, el salón puede ofrecer la comodidad suficiente para ello.

Estas razones invitan a dedicar un poco de interés en la decoración. Hoy os proponemos algunas ideas para decorar un salón moderno con estilo vanguardista integrando los diferentes elementos, tanto de carácter funcional como estético que van a ayudar a que esta estancia de la vivienda sea una inmejorable carta de presentación ante las visitas.

Cuidar bien los colores

El color es uno de los elementos principales en decoración, junto con el espacio disponible y la iluminación. Una acertada combinación de todos ellos da lugar a estancias más amplias visualmente y más agradables.

Obviamente, el resultado de esta combinación va a depender de la idea que se esté promoviendo para el salón. Si buscamos una estancia recogida, coqueta y manejable, habrá que apostar por unas determinadas tonalidades.

En este juego de interacciones de color, la iluminación natural en la que el flujo de luz llegue a todos los rincones, ayuda a conseguir el efecto que deseamos, que es el de un estilo vanguardista. Para ello deberemos apostar por los tonos blancos, aunque siempre se le puede dar un toque de rebeldía o de contraste incluyendo una pared en tonos más llamativos, como el rojo, el rosa o el violeta.

Mobiliario funcional y con líneas sencillas

El estilo vanguardista se caracteriza por la sencillez en las líneas, pero también por la versatilidad de los elementos que se pueden integrar en él. De este modo, aunque lo habitual es hablar de mobiliario de aluminio, acero o PVC, la madera es también bienvenida siempre que se respete esa máxima de líneas sencillas.

La tapicería de los sofás y los sillones es mejor que sea lisa y el diseño de estos elementos de descanso es mejor si tienen un respaldo bajo y recto. Otra idea a promover es incluir aparatos electrónicos que sean funcionales pero que además tengan un perfil decorativo.

Los aparatos electrónicos que acompañen al estilo decorativo del salón son cada vez más habituales y vemos, por ejemplo, que hay muchos equipos de aire acondicionado que cumplen esa doble función: la propia funcionalidad y un acabado en forma de mural de paisajes naturales que se asemeja a un cuadro.

Murales de pared y vinilos adhesivos

Continuando con esta idea de decoración vanguardista y moderna, nos embarcamos ahora en una propuesta que implica un bajo nivel de inversión y trabajo. A veces no es necesario afrontar cambios radicales para generar un espacio diferente, sino que basta con cambiar la disposición de los elementos, ampliar las zonas de tránsito reduciendo la presencia de objetos decorativos y apostar por opciones como los murales de pared y los vinilos adhesivos.

Mucha gente cree que un mural de pared es simplemente una pintura sobre la pared, o bien colocar un vinilo adhesivo de grandes dimensiones, pero estas son solo algunas de las fórmulas disponibles. Nosotros te recomendamos la tienda D&Y, su catálogo de murales de pared es infinito y tiene diseños de murales decorativos de todos los tipos.

Estas dos opciones, tanto la de los murales como la de los vinilos autoadhesivos, ambos fáciles de instalar y retirar, generan un efecto más intenso si el resto de paredes quedan lisas o en tonos distintos al del muro donde se han clocado. Solo hay que tener cierta precaución en la elección para conseguir ese aspecto vanguardista y de amplitud de espacios, pues recargar mucho las paredes con murales o con cuadros que son más tradicionales genera el efecto contrario al deseado.

Incluir elementos decorativos con aire vintage

Los principios que determinan el estilo vanguardista son la sensación de amplitud, las líneas sencillas, los colores básicos con cierto aire de contraste entre sí y el aprovechamiento del espacio. No obstante, todo esto no está reñido con otros detalles que aporte distinción, algo que se puede conseguir con objetos con aire vintage. 

Incluso si hablamos de tecnología, podemos encontrar dispositivos de música, televisión, radios u otros aparatos que tengan un acabado vintage. En internet seguro que encuentras alguno, mira los tocadiscos en esta web, aquí puedes ver sus características y comparativa. Si los tocadiscos no te convencen, puedes probar con lámparas de inspiración vintage, espejos, muebles antiguos restaurados o aparadores con macera desvencijada.

Añadir toques de metal a la decoración

Esta idea ya lo hemos mencionado previamente, con el mobiliario. En una decoración de corte moderna y vanguardista no puede faltar el toque de metal, especialmente en tonos plateados, aunque también en dorados.

El dorado combina muy bien con los tonos negros mientras que el plateado casa mejor con colores claros pero intensos. En ambos casos lo que se consigue es dotar a los espacios de un ambiente más sofisticado y distinguido.

El toque industrial también está muy ligado al uso de estos elementos, pero quizás esta apuesta es más impersonal. La decoración vanguardista se caracteriza por la amplitud de espacios y las líneas sencillas, pero no debe renunciar a la calidez y el confort, y esto no siempre ocurre con el estilo industrial.

Las ideas están sobre la mesa, ahora te toca a ti dar el siguiente paso. Cuando lo hagas, no olvides que el estilo debe ajustarse a tu personalidad, para disfrutar así más del espacio.