La plataforma por el ferrocarril Madrid-Burgos mantuvo una reunión con el máximo representante de la Autoridad Portuaria de Bilbao en el día de ayer. En dicho encuentro con D. Ricardo Barkala, presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, expuso la situación actual de inoperancia del MITMA y ADIF, pese a que se ha forzado a realizar estudios de viabilidad previos, cuatro en los últimos años (realizados por consultoras de reconocido prestigio), cuyo resultado es positivo en cuanto a número de circulaciones, ahorros kilométricos y viabilidad socioeconómica. Se consideró cómo en otras líneas no se exigen estudios y se tiende a potenciar ciertos corredores con razones de índole político.

Los costes fueron comentados oportunamente, teniendo en cuenta el futuro retorno que redundaría finalmente de los mismos.

Se le trasladó la creación del grupo de trabajo de los distintos entes empresariales, logísticos, locales y sociales, tras la reunión celebrada el pasado miércoles, así como las propuestas y opciones a considerar para costear el proyecto. Además, se pidió la colaboración y participación de la Autoridad Portuaria en el mismo. Se le informó de los contactos previos de la Plataforma con los servicios intermodales del Puerto de Bilbao, la Viceconsejería de Infraestructuras y Transportes del Gobierno Vasco y el grupo parlamentario vasco del Congreso.

El presidente aceptó pertenecer al grupo de trabajo ya que entiende que es una infraestructura necesaria para todos suponiendo un tránsito de 463.000 toneladas de mercancías tan solo en el corredor Vizcaya-Madrid. Por parte de ambas partes no se explicaba el escaso apoyo al Corredor Atlántico por parte del Gobierno de la Nación.

Se solicitó por parte de la Plataforma colaboración y mediación con el PNV para negociar una enmienda que lograra una partida inicial permitiendo la apertura y estabilización del túnel de Somosierra, ante el riesgo de colapso, así como la actuación inminente en la infraestructura y superestructura con labores de desbroce físicas y químicas mediante partida directa de los PGE 2021 o fondos ferroportuarios. En este sentido su opinión fue favorable, como clara necesidad para Euskadi. Además, no se descartaría un convenio entre las CCAA implicadas y Gobierno Central, posterior, para proceder a invertir en actuaciones más desarrolladas del proyecto.

En cuanto a la Y vasca ferroviaria, construida para tráfico mixto en ancho internacional UIC, los asistentes comentaron la importancia de una salida desde Vitoria hacia la meseta española en dicho ancho UIC, posibilitando la fácil recepción y salida de mercancías desde y hacia Europa hasta el interior peninsular. Actualmente la línea Burgos-Valladolid-Segovia-Madrid de Alta Velocidad (ancho UIC), no permite la circulación de estos tráficos por cuestiones técnicas de rampas y túneles. Asimismo la conexión pretendida de Alta Velocidad entre Vitoria y Burgos tampoco permitiría la circulación de mercantes, al estar proyectada para uso exclusivo de viajeros. La intermodalidad tendría gran protagonismo en el Corredor.

Ante la nula inversión del MITMA, sin apuesta de la Junta de Castilla y León por esta línea en el Corredor Atlántico (según citan fuentes gubernamentales), así como el silencio y falta de oportunidades del Corredor Central; se reclamó un lobby empresarial más fuerte. La necesidad de poner una partida de los fondos ferroportuarios para dar el acelerón inicial se comparó con los logros en la línea Zaragoza-Teruel-Sagunto, donde Puertos puso la cantidad de 45 millones de euros para hacer realidad el proyecto, conectando el Cantábrico con el Mediterráneo, actualmente con aumento gradual de tráficos; o la reciente creación del gran área intermodal de Guadalajara con los fondos del Puerto de Tarragona.

Se finalizó hablando de una coordinación entre las diversas Autoridades Portuarias peninsulares interesadas, incluido el Corredor Internacional “Sul” desde Sines (Portugal), quedando como objetivo el contacto próximo con ellas intentando lograr que sea posible la obtención de los citados fondos ferroportuarios, más allá de los PGE, como aportación solidaria entre varias de ellas. Sería una pieza fundamental simbólica para conseguir el inicio de dichas actuaciones enfocadas a la reapertura.