No ha podido ser. La Pérfida y Satánica actualidad, valga la redundancia, me ha obligado a volver antes del tiempo acordado. La aprobación de las leyes de eutanasia (complemento a la del aborto firmada por el rey emérito) y la de obligatoriedad al uso permanente de mascarillas en espacios públicos (firmada por el hijo del emérito junto con la de la eutanasia) ha supuesto una terrible amenaza para España y para la Fe Católica, pues coloca a los españoles en el Altar de Lucifer y a su servicio. Dije que volvería a escribir en la Serie “Milicia Inmaculada”, de este prestigioso Digital Católico, El Correo de España, antes del Tiempo de Pentecostés, pero lo hago a las puertas de la Pascua, tras el Domingo de Ramos, pues “los enemigos de España y de la Civilización Cristiana están Alerta y nosotros debemos Velar también” (citando la frase del Testamento Político de mi admirado D. Francisco Franco, Caudillo de España y Pontificio Caballero de la Orden de Cristo, al que tuve el honor de conocer siendo aún un joven monje). Dado que ellos no descansan en el Mal (Engaño en la información, Mentira en las pandemias y Muerte de indefensos y débiles) nosotros, como ellos, debemos estar en Vela y… Alertar, Alertar, Alertar como Heraldos y Profetas de Dios. Esa es nuestra Santa Misión y Cruzada, como Soldados de Cristo y de la Inmaculada, y como privilegiados y responsables redactores desde El Correo de España.

Para introducir el asunto de hoy, debo ofrecer una perspectiva histórica que nos lleve a entender bajo qué parámetros satánicos nos movemos con todos y cada uno de estos líderes que están al servicio de Lucifer manifestado en el proyecto político de Nuevo Orden Mundial.

Entre los años 1570 a. C. y 1070 a.C. aconteció el Periodo de la Historia Antigua de Egipto conocido como El Nuevo Imperio. En este Periodo inició su andadura la conocida como XVIII Dinastía (1570 a.C. a 1293 a.C.). Su primer regente fue el Faraón Amosis I (+1546 a.C.) y le sucedió su hijo Amenhotep I (+1505 a.C.). Las características diferenciales de este Periodo fueron:

  • - Amplio desarrollo en construcción y artes técnicas.
  • - Amplio desarrollo en ciencias, muy especialmente astronómicas, matemática y física, esotéricas y ocultistas.
  • - Los faraones, y sus servidores o funcionarios de la administración, así como buena parte de la sociedad, eran muy promiscuos sexualmente, las relaciones sodomitas u homosexuales y de dominación eran bien vistas y practicadas, y el panteón de dioses y diosas (en especial estas últimas) se amplió enormemente.
  • - Por último, y en este punto en especial me quiero detener, el dios-padre o Causa Primera, Amón, que había sido fuente de paz y orden relativos, es sustituido, en primer lugar de forma sutil y sibilina pues de lo contrario no habría sido aceptado, por Amón-Ra y después sólo por Ra, dios-sol, del fuego y de la luz, considerado como el Amorfo y Oculto pues tomaba la forma de infinidad de deidades y solía aparecer “enmascarado” o deformado para ocultar su verdadera naturaleza inhumana y Maligna, hecho que hizo extender la práctica de portar máscaras.

Aunque en el periodo del dios Amón también era adorado un dios llamado Semmut (vinculado a Set, dios de la muerte y la guerra) fue en el periodo posterior, con el dios-sol Ra, cuando se le empieza a adorar y servir como Gran Arquitecto, Gran Supervisor y Gran Administrador, siendo los principios cabalísticos “Ordo ab Caos” y “Solve et Coagula” tomados de esta “teología egipciana” que después fue especialmente incorporada a la masonería egipciana, luciferina y a la conocida como Secta Illuminati o de los hijos de la luz, siendo rasgos distintivos de todas ellas la Muerte, la Mentira y el Ocultamiento por enmascaramiento.

Es en el año 1500 a.C. cuando llega a ser Faraón Tutmosis III, Faraón durante el éxodo judío y contemporáneo de un Caudillo Religioso y Político suscitado por Jahvé, Dios de los Ejércitos, Moisés. En todo el Periodo de Tutmosis III, las obras, artes y ciencias anteriormente descritas se desarrollaron exponencialmente y de manera terrible, destacando de manera especial la construcción de obeliscos que apuntaban al cielo y de construcciones con forma de animales terrestres y alados. Se pasa de una teología egipciana terrestre a otra celestial o astral.

Toda su adoración y culto giraba en torno al Amorfo y Oculto, Ra (en forma de sacrificios humanos de muerte y fuego, y donde los sacerdotes y fieles ocultaban sus rostros a la deidad y entre ellos) que se llegó a considerar como el origen de la vida, de la renovación y de la nueva civilización, en oposición a la “anterior civilización”.

Como conclusión, debemos recordar los siguientes aspectos:

1 - Esta Nueva Civilización o Normalidad requería un saldo, exigía una contraprestación al “poder, técnica y ciencia” que otorgaba, y ésa era como siempre: Sangre. Sangre o vida de los no nacidos, de los más tiernos y de los últimos y más cercanos a la muerte pues de esa forma se cerraba un primer elemento: el Círculo de la Muerte, el Círculo Solar y Círculo de Fuego, Círculo que los gnósticos babilónicos, egipcios y tras ellos los cabalistas judíos o talmúdicos, y estos mismos después en la masonería, han impuesto y colocado sobre el altar político en España, en la Cristiandad y el mundo actual.

2 – El elemento de Culto propio de esta Adoración al Amorfo u Oculto, Ra, que en el fondo es una manifestación de la Adoración al Padre de la Mentira, la Oscuridad y la Muerte, Satanás o Lucifer es la Máscara y hacía que ese Círculo de la Muerte pasase a ser el Triángulo de la Muerte (la forma triangular con las manos es muy habitual para expresarse y “conseguir equilibrio y estabilidad de oratoria y comunicación” entre todos los políticos del mundo entero, siendo más frecuente con el vértice del triángulo hacia abajo pero en determinadas manifestaciones feministas se hace con el triángulo apuntando hacia el cielo, una expresión simbólica de ofrecimiento de la sexualidad a la divinidad o de receptividad para con la divinidad).

3 – En definitiva, era la parte más “insignificante” o inocente, la máscara, la que proporcionaba la capacidad de abrir el círculo al formato triángulo o trinidad y de esta forma a la deidad plena de Ra (Generador de Todo), Isis (Destructor de Todo) y Osiris (Renovador de Todo hacia el Nuevo Mundo, Nuevo Orden o Nueva Normalidad).

Seamos muy vigilantes, no nos dejemos llevar por las apariencias de bondad de algunos que sirven al Cabal (al signo de los dos triángulos superpuestos y contrapuestos) pues éstos son como el Oculto y Amorfo, dios Ra, que con apariencia de sol y luz era la Muerte y la Mentira (Ra, Isis, Osiris eran progenitores de Set, dios de la guerra y el caos de todo tipo) que transforma su naturaleza y se camufla bajo el símbolo de las máscaras. Recordemos que el mismo Satanás se transforma en ángel luminoso, pero él y los suyos son hijos de la viuda, de Lucifer y de la Sinagoga de Satanás, no hijos “del Padre de las luces celestes”. Son hijos del Anticristo, y de él empezaremos a hablar, Dios mediante, la semana próxima: Periodo Pascual que nos encamina hacia el Pentecostés de la Iglesia de Jesucristo y de Su Reino Inmaculado.