Aunque aún queda la propina

estival que septiembre da,

del verano la golondrina

con agosto ya se va.

Caducó la expectativa

que concebimos allá

por junio, que prometía

ensueño y felicidad.

Adiós, adiós, volvemos a la rutina

de nuestra vida habitual.

El tiempo su fugitiva

estela deja al pasar.