Hoy día 27 de Junio, se cumple un año, en la que tú, hijo mío, voluntariamente y sin explicación alguna, abandonaste a tu padre, para irte a vivir con esa familia, que siempre te había odiado desde pequeño, por querer a tu padre,  pidiendo, llorando y rogando estar siempre a mi lado.

Mi querido y amado hijo:

Cómo bien sabes, porque lo has vivido;

Siempre he estado a tu lado, luchando contra unos, otros y todos

Siempre contra todos los que te hacía una vida cruel y trágica

Siempre ayudándote en tus peores momentos

Siempre protegiéndote, ante las gentes que te destruían, por el hecho  de pedir estar con tu padre y quererte.

Te ayudé en superar tu infancia terrible y pubertad trágica.

Te di mi tiempo, mi salud, mi vida, …..,  todo a cambio de nada.

Nunca te he pedido nada a cambio, tan solo respeto a tu padre, ni tan siquiera te he pedido que me quisieras.

Te ayudé siempre, sacándote del Centro en el que casi te matan.

Me jugué mi vida, al salir de una UCI, con el corazón a 180 pulsaciones, para ir a buscarte.

Me jugué la cárcel, al encubrirte, cuando estabas en “Busca y Captura”

Te obligué y enseñé a estudiar y gracias a ello, tienes el Título de la ESO, el Ciclo a Grado Superior aprobado al 50%, ya que no quisiste estudiar el otro 50% (Física y Química)

Si así lo hubieras hecho, siguiendo mis consejos, este año, hubieras estado en primero de la carrera de Entrenador de Atletismo, carrera que tú siempre has querido hacer.

No quisiste, estudiar para Monitor de Entrenador. En solo 6 fines de semana, habrías sacado el Título de Monitor, ya serías Monitor, con 19 años

No quisiste, ser “Modelo de Pasarela”, después de las reuniones y todo el trabajo que he realizado con Firmas importantes de diseño de moda para jóvenes.

No has querido seguir en el Atletismo, perdiendo 2 años cruciales en tu carrera, aunque 9 meses los perdiste, por la lesión que tuviste en una carrera de 60 metros, en el Pabellón de Gallur, con “Rotura del recto anterior, en el cuádriceps  del muslo derecho”

Sin embargo; llevas un año en el dique seco, sin entrenar y abandonando tu carrera, para la que Dios te dio piernas  portentosas y brazos fuertes, para triunfar y llevarte muy lejos y que como bien decía mi ídolo y héroe Eric Liddell:

“Mi padre me enseñó a cantarle al sol y a las estrellas y Dios me dio brazos y piernas fuertes”

Yo, hijo mío, nunca he mirado por mí. Durante 20 años he tenido una sola prioridad: “MIS HIJOS”

Toda mi vida, la he dedicado a ti, porque necesitabas ayuda, eras débil y necesitaba un total apoyo. La he dedicado a ti, para que fueras un gran atleta, con una buena carrera de estudios que fuera de tu gusto. Una persona fuerte, decidida y preparada para que pudiera enfrentarse a la vida y salir ganador en todas las batallas que te esperan.

¡Nada puedes echarme en cara, pues todo te lo di a cambio de nada!

 

Nunca he sido egoísta, ni he pensado en mí, siempre en ti y de ese dedicado cariño te has valido, para llegar a esta terrible situación, en la que nada quieres saber de mí ¿Por qué, si solo te he hecho el bien, cuando todos te hacían el mal?

Hijo mío, toda mi vida, mi ilusión, mi amor, …., te he dado.

Mi orgullo, mi devoción, mi líder, has sido siempre tú.

Te saqué de un pozo oscuro en el que injustamente te metieron y yo te salvé

Mi fortaleza y mi insistencia en tus estudios y en el deporte, te hicieron: Fuerte, Admirado, Respetado y Querido, por todos los que nos rodeaban.

 Antes eras un juguete, en malas manos. Se reían de ti, te pegaba todo el mundo. Te despreciaban como persona, hasta que tu padre te hizo importante, te dio seguridad, alegría, bienestar y futuro.

Ahora, has preferido volver a ser un “pobre chico”, en manos que nunca te dejarán ser tú, ni superar nada. Has vuelto a esa cueva oscura, desde donde suplicabas con 6 años, estar con tu padre y al fin lo conseguimos y luego para qué

Has dejado todo lo que te hizo feliz, fuerte, grande y admirado.

Nada quieres saber de nuestros queridos Benedictinos, ni del Prior, ni del Abad, ni de Fray José Antonio, ni de nuestro difunto y amado Fray Julio, al que sigo llevando flores a su tumba y ante él rezo, también por ti.

Nada quieres saber de tu perrito Atom. Ese perrito que tu padre te compró para que te diera mucho cariño y te ayudara, cuando solo tenías 6 años. Sabes que está viejo y enfermo, pero nada quieres saber de él. Has querido terminar de un plumazo con todo tu pasado, el que te hizo feliz y grande. ¡No hay quién pueda entenderlo, pero así es!

 

 

Juntos hemos ido a todos sitios a Segovia, Ávila, La Manga, ….

Te he llevado  a todos los lugares; Varias veces al Estadio Santiago Bernabéu, para ver a nuestro querido Real Madrid, a la presentaciones de nuevos jugadores, …

¡Quizás algún día, me expliques, ya no solo por qué me abandonaste, sino el por qué, no quieres hablar con tu padre, ni verle, ni tan siquiera, comer con nuestro amigo Chen un solo día juntos.

Nada tiene explicación, salvo que te hayan prometido algo muy malo, si te pones en contacto contigo, pero te recuerdo hijo mío que ya eres un hombre y tienes 19 años y ello es más que suficiente para dar la cara y decir lo que te pasa o están haciendo con tu vida.

Video de mi hijo, que junto a un “BOOK” de Fotografías presente a varias casas importantes de modelos. Fue elegido, para prepararse e instruirse en modelo de pasarela, pero lo rechazó mi hijo, porque prefirió hacer atletismo y dedicarle todo su tiempo al deporte que le hizo grande.