El corrompidísimo gobierno federal, comandado por indisimulados criminales, a la cabeza de ellos Loser Biden, ha declarado de forma abierta y descarnada la guerra al pueblo americano. El pasado 13 de agosto, no más. En una advertencia de seguridad nacional, el gobierno federal declara que cualquiera que se oponga a las vacunas, los bozales, la distancia social o los secuestros domiciliarios deviene una "potencial amenaza terrorista " para toda la sociedad en su conjunto.

Van a por ti, “negacionista”, ya sin fingimiento

Denominada grandilocuentemente "alerta nacional de terrorismo" por la NBC News, a la sazón burda correa de transmisión de la liberticida y atroz CIA, la “advertencia” también insiste en que cualquiera que estime - o al menos lo sospeche - que ha habido fraude en las elecciones de 2020 podría ser también un terrorista. Gobiernos que han desplegado armas biológicas contra su propio pueblo no parecen ser "extremistas". Ni tampoco parece serlo chutar inyecciones masivas experimentales y letales de armas biológicas de proteína de espiga. Pero, parece, acaece completamente "extremista" resistirse al suicidio mediante tecno-veneno transgénico. Grafenado. O no.

El brutal documento del que les hablo advierte incluso de que se aproximan nuevos bloqueos y restricciones, y que cualquiera que se oponga a ellos es un terrorista por defecto. Cita traducida. Literal. "Estos extremistas pueden intentar explotar la aparición de variantes de COVID-19 al considerar el posible restablecimiento de las restricciones de salud pública en los Estados Unidos como una razón para llevar a cabo ataques. Los factores estresantes relacionados con la pandemia han contribuido a aumentar las tensiones sociales, impulsando varias conspiraciones de extremistas violentos domésticos, y pueden contribuir a más violencia este año”.

La falsaria e inmoral bazofia del DHS (Department of Homeland Security) es, en realidad, un deliberado y tenebroso plan para un futuro ataque violento de bandera falsa por parte del luciferino Estado Profundo y culpar a los no vacunados. Esta "alerta nacional de terrorismo" del DHS es, en realidad, palmaria confesión de que el Estado Profundo está proyectando lanzar ataques de falsa bandera en Estados Unidos y culpar de forma explícita a los no vacunados.

FBI, actores de crisis, conspiración contra su propio pueblo…

Un ejemplo, a vuela teclado: el letal FBI reclutando a actores de crisis para incendiar un hospital (o algo semejante), mientras las cámaras de la CNN capturan todo el busilis de la acción “terrorista”, difundiendo su basura propagandística por todo el orbe terrestre. Los actores que lancen los cócteles molotov estarán, por supuesto, todos en la nómina del FBI/CIA/NSA y ataviados, por supuesto, con ropa MAGA (Make America Great Again) para demonizar a los partidarios del falso disidente Donald Trump.

El objetivo del “aviso” del DHS es establecer la siniestra narrativa antes de que acontezca su propio y criminal evento. Catalizador, pues. Debemos tener en cuenta que se han dado casi noventa días (hasta el masónico 11, faltaría más, de noviembre) para hacerlo. Esta mención del DHS de que la mitad de los estadounidenses son potenciales terroristas se convierte nada menos que como una abierta declaración de guerra contra el pueblo estadounidense. Compatriotas transformados en enemigos a los que hay que atacar y destruir.

Tiranía militar y sanitaria

El Estado Profundo planea utilizar su próximo y asesino pufo de falsa bandera como una irreversible manera de criminalizar cualquier discurso antivacunas y apuntalar definitivamente una tiranía médica/militar en Estados Unidos, con tropas realizando permanentes controles en las carreteras, exigiendo en el ínterin a la gente salvoconductos covid cada vez que deseen atravesar cualquier frontera estatal.

Si no presentas los documentos de “vacunación” adecuados, te arrestarán a punta de pistola y te llevarán a uno de los campos de concentración covid gestionados por los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, por sus siglas en inglés). Eso sí, en los protocolos de estos mataderos covid se insiste en que estos campos de exterminio se ajustarán a las "normas humanitarias mínimas”. Qué detallistas, la verdad.

...¿Y en España? Siguiendo la estela yanqui, a no tardar. En fin.