¡El inmenso Palacio de la Granja de San Idelfonso (Segovia)!

Palacio de la Granja, a 300 años de su inauguración

1721 – 1724: El mal llamado: “El Pequeño Versalles”, es un gran Palacio con Jardines y estatuas idílicas. Sus fuentes impresionantes que decoran los monumentos con sus surtidores que llegan al cielo.

El Real Sitio de La Granja está situado en la vertiente norte de la sierra de Guadarrama, a 13 kilómetros de Segovia, y a unos 80 kilómetros de Madrid. Su nombre proviene de una antigua granja que los monjes jerónimos del monasterio de El Parral tenían en las inmediaciones. En 1719 el rey Felipe V mandó construir una capilla en sus alrededores, «sin demoler cosa alguna de lo antiguo»,​ lo cual explica, según Eugenio de Llaguno en su Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su Restauración, publicada treinta años tras su fallecimiento por Juan Agustín Ceán Bermúdez en 1829, «su irregularidad» y el hecho de que sea «un conjunto de añadiduras».

 

 

 

Ya en la Edad Media, los reyes de Castilla, que con frecuencia residían en Segovia, utilizaban como lugares de caza los bosques situados al pie de las montañas de Guadarrama, y en especial, el paraje de Valsaín. Los sucesivos reyes continuaron utilizando los pinares de Segovia como zonas de recreo y fue así como, en 1717, Felipe V se enamoró de la belleza y riqueza cinegética del lugar.

En 1720 compró a los jerónimos su granja de San Ildefonso para hacer de ella un nuevo Real Sitio en el que poder retirarse. Encargó las obras del palacio a Teodoro Ardemans y las de los jardines a René Carlier. El estilo español tradicional del primer arquitecto contrastaba con el radicalmente francés del segundo, discípulo del arquitecto de Luis XIV. Las obras avanzaron con gran rapidez, de modo que los reyes pudieron instalarse aquí en 1723.

El 10 de enero de 1724, Felipe V anunció en San Ildefonso que abdicaba en su hijo Luis I, pero su prematura muerte en agosto de aquel mismo año obligó a volver al trono al “Rey padre”. El Real Sitio hubo de adaptarse también a este cambio, pues de ser la residencia de un ex soberano se convertía en el Real Sitio favorito del monarca reinante. El Palacio, inicialmente de dimensiones modestas, hubo de ser ampliado, y también lo fue el jardín a costa del parque, añadiéndose nuevas y más espectaculares fuentes.

Cuando en 1736 el arquitecto Filippo Juvarra vino a España, los reyes le encargaron una nueva fachada en el eje central del jardín, terminada ya por su discípulo Giambattista Sacchetti. El conjunto arquitectónico del palacio resulta muy italiano y de una gran densidad debido a todas estas fases construidas en tan poco tiempo.

VISITA DEL PALACIO

Las salas del palacio abiertas actualmente al público corresponden a los antiguos apartamentos reales, situados en las dos plantas que abren a la fachada oriental. Aunque el palacio sufrió un devastador incendio en 1918 conserva aún casi todas las decoraciones al fresco de la época de Felipe V.

En la planta principal se encuentran las habitaciones privadas de los Reyes entre las que destacan la Galería de Retratos, el Dormitorio de Sus Majestades, el Salón de Lacas o el Gabinete de Espejos.

A diferencia de la planta alta, más íntima, las estancias de la planta baja del palacio, llaman la atención por su decoración más representativa y fastuosa. Cada una de ellas recibe el nombre de la pintura al fresco que decora su bóveda. Tenemos la Sala de Hércules, la de la Justicia, la Fuente de la Galatea o la espectacular Sala de Mármoles o de Europa.

Además de recorrer las dependencias reales, no puede dejar de visitarse el Museo de Tapices y la Capilla Real o Colegiata, construida por Ardemans y redecorada por Francisco Sabatini bajo Carlos III.

Tan relevantes como el palacio eran para Felipe V los jardines, en los que puso grandísimo empeño. Los jardines del Real Sitio de La Granja son el mejor ejemplo en España de jardín a la formal a la francesa, una modalidad que empezó a difundirse por toda Europa a finales del XVII, a raíz de la popularidad de las creaciones de André Le Nôtre, jardinero de Luis XIV, el famoso “Rey Sol”.

El Palacio de Versalles es el ejemplo más conocido y admirado del jardín formal del Barroco, pero Felipe V nunca pretendió emular en La Granja la vasta escenografía monárquica de su abuelo, Luis XIV. Siempre tuvo claro que su lugar de retiro se parecería a otro jardín menos conocido que Versalles, ya que la Revolución lo desmanteló: el de Marly, donde el “Rey Sol” pasaba sus jornadas de descanso.

La abundancia de agua, procedente de la montaña, fue uno de los mayores atractivos del lugar para Felipe V, pues le permitió llenar el jardín de fuentes con juegos de agua espectaculares. Su sistema hidráulico original se conserva a la perfección, tanto es así, que siguen en funcionamiento hoy en día.

¡Y lo mejor de todo es que todos podemos disfrutar de este magnífico espectáculo!

 

TEMPORADA DE FUENTES 2022

Miércoles y sábados a partir de las 17:30

Domingos a partir de las 12:00

En esos horarios los visitantes podrán disfrutar de dos recorridos diferentes que se alternarán por semanas. En cada uno de los recorridos se encenderán 4 fuentes.

Sábados del mes de julio a las 22:00: Fuente de los Baños de Diana

Sábados del mes de agosto a las 22:00: Fuente de los Baños de Diana

Días de encendido extraordinario, con 7 fuentes en funcionamiento, a partir de las 17:30: 30 de mayo (San Fernando), 25 de julio (Santiago) y 25 de agosto (San Luis)

 

 

LAS FUENTES DE LOS JARDINES DEL PALACIO DE LA GRANJA DE SAN IDELFONSO

Grupo 1

  • CANASTILLO
  • RANAS
  • BAÑOS DE DIANA
  • FAMA

Grupo 2

  • CANASTILLO
  • OCHO CALLES
  • RANAS
  • FAMA

Grupo 3 (30 de mayo, 25 de julio, 25 de agosto)

  • LA SELVA
  • CARRERA DE CABALLOS
  • CANASTILLO
  • OCHO CALLES
  • RANAS
  • BAÑOS DE DIANA
  • FAMA  

No hay que olvidar, que solo unos pocos días al año están en funcionamiento, debido que el agua que las surte, es la caída desde el embase que hay en lo más alto y esta agua, ya no es reciclable, pues las fuentes están exentas de motores y trabajan por caída libre desde hace 300 años

 

La Granja de San Idelfonso, no solo es un bellísimo y lujoso Palacio, es Paisaje, son jardines, es Agua que con absoluta potencia baja por las tuberías, en caída libre, desde la montaña y los valle nevados, allá en lo alto. Agua preparada para con la enorme fuerza de su caída, inundar las maravillosas fuentes de Palacio, con sus chorros, que suben hasta 50 metros.

Pero también, allí, se encuentra la fábrica de cristal noble, conocida en el mundo entero.

De esta fábrica salieron y salen las mejores vajillas, lámparas, arañas, …., que ahora están en Palacios de dentro y fuera de España, como verdaderas obras del vidrio elevado al arte