Era un día crucial en la cuestión política, con el esperado Consejo de ministros y los consabidos indultos. Tal es así, que el organigrama del acto, se vio alterado, sin perder ni un ápice de rigor y pompa, gracias a su secretario general, Miguel Ángel Aguilar, de la APE  (Asociación de Periodistas Europeos) que los otorga. “Toda una institución en sí”, que con gran maestría, pilotó la ceremonia.

La sede de la Fundación Carlos de Amberes fue el escenario elegido, para celebrar la entrega de esta XXVII edición de los, prestigiosos premios de Periodismo Europeo, Salvador de Madariaga. Los del reencuentro, como se bautizó.

A juicio de su presidente, Diego Carcedo, “el español más ilustre en ámbitos europeos”, de ahí toma y rememora cada año su nombre.  “Un acto europeísta y periodístico” en pro del proyecto Europa, a veces no tan fortalecida como se quisiera.  “Y de la libertad”, con mayúsculas, sobre todo de expresión por parte de quienes la ejercen, periodistas y medios, en sus tres categorías de referencia: Televisión, Prensa escrita y Radio.

Sin presencia, de momento, de la ministra de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, invitada, Arancha González Laya, la música, reservada para el final, tomo protagonismo antes de tiempo y abrió este escenario como telón de fondo europeo, con la genial interpretación de guitarra de Javier García Verdugo. Tres piezas y una cuarta obsequio, “Camino del reencuentro”, por eso de amenizar la espera.

Con el ánimo calmado, y el Consejo de ministros en plena ebullición, fue el turno entonces de la presidenta del jurado, Ana Palacio, quien señaló, sentirse muy agradecida, a pesar de esta ardua labor.  Ya que son muchos los profesionales que dedican su vida a dar una, verdadera imagen de Europa, sus instituciones, como fuente de inspiración. “El buen Periodismo europeo debe establecer conectores, o no habrá futuro para los europeos”, señaló.

Testigo que corroboró Josep Borrell, Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, que vía video Bruselas, agradeció y reconoció la labor de los periodistas y  premiados,  como  un ejercicio heroico, un  “acto de rebeldía” cada vez más necesario.  Un punto de referencia para seguir adelante.  Intervenciones que cerró, el Director General de Comunicación del Parlamento Europeo, Jaume Duch quien afirmó que “La Democracia no puede existir sin medios de comunicación independientes”. Y recordó a los periodistas caídos, asesinados, por el buen ejercicio de su trabajo.

Ahora si llego el turno de entrega.  Por orden. Tres grandes. Reconocidos por el excelente desempeño de sus funciones y ser ejemplo para otros, como altavoz, en aras de la información veraz, del apoyo y bienestar en el proceso de construcción de la Unión europea.

José Ramón Patterson, del Ente público TVE, se alzó con el galardón en el apartado de Televisión. Periodista de carrera y máster en Unión Europea, ha dejado huella en distintos medios, con diferentes responsabilidades, como la dirección de RNE y centro territorial televisivo en  Asturias.  La Unión europea afirmo ser para él “como una hija” más, aparte de la biológica.  Y reconoció su talante europeísta y “defensor a ultranza” de la misma. 

La Prensa, y su Olimpo, escribió otro nombre al palmarés, el joven gallego Rafa Latorre,  por la calidez de sus artículos y especiales enfoques en “El Mundo”. Destacando el papel que juega hoy en día el Periodismo, “más relevante cuanto más sencillo y humilde es. Que no nos trastoquen, que dos más dos no son cinco.  Simplemente, hay que dar a conocer lo que es”. Y en ello, reconoció la labor que habían tenido sus maestros, como Luis del Olmo, Félix Madero o Carlos Alsina,  con quien colabora en la actualidad, en su matinal, aportando su bagaje.

Completa la terna, la radiofónica Carmen Vela de Cadena Ser. Periodista de esas de raza e inquietud, sabedora desde las entrañas de lo que allí se cuece, para contarlo con su particular voz, estilo y rigor. Su dilatada trayectoria desde puntos tan dispares como Bruselas, Fráncfort, Bonn o París entre otros muchos le avalan.  Agradecida por sentirse parte de esa Unión europea. “Una proyección de la voluntad de sus miembros.”

Antes de la inmortal foto de rigor, llego la ministra. Que previa disculpa de cortesía,  hablo del trascendental día para la Historia de España.  Y el papel de la Democracia y la importancia que en ella juegan los medios de comunicación, “condenados a entenderse”,  a pesar de los intereses enfrentados.  El futuro de Europa, reconoció,  “depende de una Prensa libre” y parafraseando al escritor Gabriel García Márquez,  elogió la labor de estos, siempre libres. “No sé si como el oficio más bonito del mundo, pero si ahora, uno de los más necesarios”.  Nunca es tarde si la dicha es buena. Hasta la próxima edición.