El pasado 11 de junio se presentó en la FERIA DE TURISMO DE BARCELONA, la primera GUIA INDUSTRIAL DE ESPAÑA, REALIZADA POR AOTI, la asociación de operadores de Turismo Industrial, que recoge los MUSEOS DEL AGUA Y DE LA CANTERIA DE EL BERRUECO.

El turismo industrial, es esa modalidad de turismo cultural que ya estaba en auge antes de la pandemia, y quizás ahora más aún. Es un turismo no solo para nostálgicos o expertos interesados en el patrimonio o la historia que desean visitar antiguas fábricas, minas, molinos y otras instalaciones que han cesado su actividad productiva, sino también para numerosos curiosos que se preguntan cómo se producen muchos artículos en la actualidad, lo que entronca perfectamente con un público familiar.

La Asociación de Operadores de Turismo Industrial (AOTI), se encarga desde el año 2014 de acercar esta modalidad de turismo a todos los interesados gracias al multidisciplinar equipo de profesionales que la componen, procedentes de diferentes comunidades autónomas, que trabajando en red ofrecen un vasto conocimiento de la oferta turística de diferentes regiones del país e incluso del extranjero.

Con esta primera guía digital de turismo industrial, AOTI pretende facilitar al gran público el conocimiento de la mayoría de atractivos recursos turísticos preparados y abiertos para su visita de España. En estos momentos la publicación presenta cerca de 140 recursos, que irán ampliándose en las sucesivas actualizaciones de la guía. La guía, que se podrá descargar gratuitamente desde la web de AOTI a partir del próximo 11 de junio, será presentada ese mismo día a las 12:00 h., en la Jornada Profesional de Turismo Industrial de la feria B-Industrial que se celebra en el marco del Salón B-Travel Barcelona, del 11 al 13 de junio, y que además se podrá seguir en directo por streaming, inscribiéndose aquí.

Esta guía supone un paso adelante para el turismo industrial, un turismo que conecta con la realidad de un territorio, su historia y actividad económica; comprende su desarrollo urbanístico e interpreta el paisaje. En definitiva, saber de qué han vivido, y viven los habitantes del destino visitado, contribuyendo al mismo tiempo al desarrollo sostenible del medio rural y promoviendo la conservación de su Patrimonio Industrial. Una modalidad turística educativa y recomendable para todos los públicos.