Santiago Prieto estudió Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid y se doctoró en 2005 con la tesis titulada La Bauhaus: Contexto, evolución e influencias posteriores. En 2008 ganó por oposición la plaza de profesor de Dibujo en Enseñanza Secundaria y ha publicado dos libros de carácter científico en relación con esta disciplina: Geometría Plana. Problemas resueltos de Dibujo Técnico y Diédrico. Problemas resueltos de Dibujo Técnico (Editorial Tébar Flores. Madrid, 2019)...

Ha escrito numerosos artículos sobre patrimonio histórico-artístico español en diferentes revistas. Así mismo, ha participado como ponente en congresos y cursos abordando temas como la escultura en Madrid; el arte en el período de entreguerras, escultura del renacimiento español o el arte en Venecia, entre otros. En cuanto a su labor artística, puede citar exposiciones individuales y colectivas de pintura, escultura y acuarela. Actualmente está trabajando en un libro sobre los vedutisti venecianos.

¿Cómo valora la labor de El Correo de España?

El Correo de España es una voz libre que todavía defiende conceptos y valores fundamentales, como la familia, la nación, la libertad de pensamiento, la igualdad entre españoles y la protección de nuestro patrimonio histórico-artístico. Todo esto, en los tiempos que corren, es excepcional. En consecuencia, mi valoración de este medio es muy positiva.

¿Qué supone para usted colaborar en este medio?

Compartir tribuna con las prestigiosas plumas que escriben en este periódico es todo un honor. Por supuesto, es una oportunidad que agradezco. Pero, ante todo, lo que más valoro es la posibilidad que se me ofrece para tratar con libertad cuestiones en torno a las artes que creo importantes pero que suelen quedar al margen del estudio y debate público.

¿De qué temas va a escribir?

Uno de los temas que más me preocupan y que considero fundamental, atañe a la discrepancia entre percepción y realidad. Un campo de trabajo amplio, sobre el que llevo trabajando en los últimos años y que aborda la configuración del imaginario colectivo a través de la intimidación de contexto. La importancia de la imagen como mecanismo de control y propaganda. El bombardeo masivo, progresivo y coordinado a través de la televisión, redes sociales y enseñanza. La voladura de referentes y los mecanismos que operan en la confusión intencionada del individuo y su consecuente indefensión. También, la reivindicación de un patrimonio histórico-artístico a menudo desconocido, o poco o mal conocido.

Háblenos de la importancia de combatir el marxismo cultural...

Si se desconocen las raíces últimas de las ideas y campañas que poco a poco han ido configurando nuestra sociedad actual, tristemente fragmentada, resulta difícil entender las derivadas de tal desunión. La disolución de los nexos que nos vinculan como españoles y europeos conduce, inevitablemente, a una progresiva atomización del individuo. Y la asunción de no ser más que una pieza inerme, sustituible en un gigantesco engranaje, destruye a la persona en lo más profundo. Es esencial analizar las claves ideológicas que respaldan y animan la destrucción de las naciones como paso previo a la devaluación absoluta de las personas. La batalla cultural contra los enemigos de España y la civilización es un deber. Y de la lucha de cada individuo por ser mejor, emergerá un pueblo mejor.

El CNI en su informe ELISA declara a varios medios, entre ellos El Correo de España, como un peligro para el globalismo, señal de que se están haciendo las cosas bien...

Sí, sin duda. Ahora bien, también es preocupante, al margen de la anomalía que supone, en sí, la aprobación de fondos públicos para la “catalogación” de la prensa. Es decir, que una organización como el CNI, sostenida con los impuestos de todos los españoles, se dedique a señalar medios “desafectos”, no habla muy bien de la administración de los recursos públicos. Pero me preocupa más en el sentido de que el señalamiento de la prensa, a menudo, precede otras acciones. Históricamente, y tenemos ejemplos muy recientes en España, la marca con la diana ha sido el paso previo, en demasiadas ocasiones, a acciones más directas y menos democráticas.

En cualquier caso el control de los gobiernos sobre el pensamiento es 0total, teniendo perfectamente localizado todo pensamiento disidente...

Digamos que una cosa es la localización de la disidencia, que, efectivamente, es absoluta, y otra, el control del pensamiento, en el que, si bien se avanza a grandes pasos, todavía no es total. Como bien demuestra este medio y su creciente número de lectores. Una de las principales consecuencias del control al que alude, es, precisamente, la popularidad y el avance de medios de comunicación que se arriesgan a defender la libertad de pensamiento y que se atreven a denunciar las prácticas totalitarias que la atacan. Y en este sentido, debemos buscar la adhesión de todos aquellos, que, procedan de donde procedan, amen a su familia, honren a quienes les precedieron y aprecien la libertad.