AYER
El ilustre y admirado Jesús Fueyo citaba ayer en "El Alcázar" a Hamlet y a Polonio. Lo cual es siempre de agradecer. Pero creo que la famosa situación de "Palabras, palabras, palabras" del "Hamlet 2-2"... (es decir acto segundo, escena segunda), merece citarse completa. Cuando Polonio pregunta: "¿Qué estáis leyendo, señor?", Hamlet responde: "Palabras, palabras, palabras...". A lo que Hamlet responde a la gallega: "¿Entre quiénes?" Polonio recoge velas y dice:  "Quiero decir: ¿de qué se trata lo que estáis leyendo, señor?"... Y Hamlet responde con todo  un párrafo digno de meditar:
                          ¡Calumnias, amigo mío! porque el maldiciente satírico dice aquí que los viejos tienen la barba gris, que sus rostros están surcados de arrugas, sus ojos destilan espeso ámbar y goma de ciruelo y que adolecen de una cuantiosa falta de juicio, a la vez que de una gran flojera en las nalgas; todo lo cual, señor mío, aunque yo lo crea a pies juntillas, no encuentro, sin embargo, decente que lo pongan así en los términos, porque vos mismo, amigo, seríais tan viejo como yo si pudiese andar hacia atrás como los cangrejos.!!
                           Pero, esta no es la cuestión de hoy.
                           La cuestión de hoy es poner al lector en antecedentes de las palabras de moda que circulan por entre la clase política. Aquí en Madrid, todo el mundo habla de "repristinar", "mirificar", "sansirolé", "vatímetro", "golfín", "delongar",  "refluir", "cabestro", "militaras", y "cafeína".
                       Y yo, la verdad, me he tenido que pasar la noche con el tomaco de la Academia de la Lengua Española tratando de descifrar el misterio. ¡Oh, Hamlet, qué difícil me lo ponéis! ¡Esto es un jeroglífico más complicado que el de Dinamarca! ¡Algo no marcha, ciertamente, en este Reino donde las palabras ya no son sólo palabras! Aquí ya no basta con eso de "luz y taquígrafos", aquí hay que hacer encaje de bolillos para circular o ser, cuando menos, Emilio Romero...
                       Porque vamos a ver lo que dice la Real Academia:
                       Pristino (del latín pristinus). Adj. Antiguo, primero, primitivo, original.
                       Luego, "repristinar" puede ser "volver a lo antiguo", a lo primero, a lo primitivo, a lo original"... O para que se entienda mejor: "volver atrás y empezar de nuevo", "volver al origen" y "arrancar de cero" otra vez... Dicho sea en plata: "todo lo que hemos hecho desde noviembre de 1975 es un error y hay que rectificar". ¡Adiós Democracia Parlamentaria y adiós "consenso"!... o ¡adios Suárez! Volvamos los ojos atrás y nos encontraremos con el sombrío y silencioso Fernández Miranda.
                         Mirificar (del latín mirificare). Hacer asombroso o admirable, enaltecer, ensalzar...
                         Luego cuando dice que Suárez trata de "mirificar" todo ante el Rey no andan equivocados. O sea, que es verdad que el Rey está "mirificado" por Suárez y que todo lo que hace el señor de Cebreros, su Majestad lo ve como "asombroso o admirable"... De donde puede deducirse que lo que se dice en los mentideros de la Corte es cierto: ya le llaman a Suárez "el Rey mirificado". ¡Dios!
                          Sansirolé. Com. fam. Bobalicón, papanatas. ¡Gran misterio! porque, ¿quién en su vida no ha tropezado alguna vez con un bobalicón o un papanatas. Pero, ¿por qué? ¿por qué está esta palabra de moda?... "¡Es usted un "sansirolé"! Pues muy bien, yo soy un "sansirolé"... ¿Y qué? A partir de hoy, los españoles serán llamados "sansiroleses"... ¡Oh, sombras!
                           Vatímetro (de vaio y metro) m. Aparato para medir los vatios de una corriente eléctrica... ¡No entiendo nada! Cierto es que España está ahora misma como electrizada y que aquí, en cualquier momento puede pasar todo... pero ¿qué? Cierto es que el Ejército está inquieto con lo del País Vasco y con lo del terrorismo, pero ¿y qué? ¡Misterio!
                             Golfín (metal de folguin) m. Ladrón que generalmente iba con otros en cuadrilla...
                             Luego lo de la "empresa" se refiere a la "cuadrilla"... ¡Qué barbaridad! ¡Eres un golfín! Es decir, eres un ladrón que actúa en cuadrilla. ¡Oh, sombras! Así que España ya no es España sino el paraíso de los "golfines". ¡Cuánto tiene uno que aprender!
                              En fin, por hoy basta.
                              Esto no lo entiende ni Shakespeare... ni el profesor Fueyo.
                              ¡Aquí está pasando algo raro!
                              Que ya lo dijo Ofelia ("Hamlet" 1,3).
                              "... Pero, mi buen hermano, no hagas como algunos predicadores inexorables que enseñan el áspero y espinoso camino del cielo mientras ellos, como jactansiosos y procaces libertinos, pisan la senda florida de los placeres y no se preocupan de su propia doctrina."
                                Mañana será otro día. Si es que amanece
...
HOY
 Pues, estoy de acuerdo. Aquí habría que "repristinar", aquí habría que borrarlo todo y empezar de nuevo, aquí habría que volver al origen, hacer tabla rasa de todo lo que se ha hecho y olvidarse del testamento del muerto, y de la constitución del 78, y de las autonomías, y de los estatutos... y volver al año 36 como quiere el coletas. ¡¡Oh, Hamlet, Hamlet, sí, ayúdanos a repristinar!... y dinos qué hacemos con el Rey y qué con los Partidos y qué con las libertades y qué con la democracia y qué con el ejército y qué con la guardia civil y qué con los "golfines" y qué con la ETA, y qué con la Iglesia... Sí, ayúdanos y enséñanos a matarnos... porque con tres Coletas más aquí volvemos a las andadas. ¡¡¡Oh, Señor, oh padre mío, oh amigo Horacio!!! Ekaterimburgo.