Los llamados crímenes de lesa humanidad o crímenes contra la humanidad son, junto a los crímenes bélicos,  los delitos más graves garrapateados en cualquier código penal. Se entendería como crímenes de lesa humanidad asesinatos, exterminios, esclavitud, deportación o traslado forzoso de población, encarcelación o privación de libertad física que viole el derecho internacional, torturas, violaciones, prostitución forzada o violencia sexual, persecución de un colectivo por motivos políticos, raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos o de género, desaparición forzada de personas, apartheid y otros actos inhumanos que atenten contra la integridad de las personas.

Prohibir la vacunación obligatoria y forzada, el terrorismo económico…

Los citados 32 jueces pertenecen al Gran Jurado de Emergencia para el Derecho Natural de Salud Pública y Justicia. Todo ello a través del denominado Tribunal Internacional de Mandamientos de Emergencia. Exponen con nitidez dónde exponen que se están cometiendo crímenes de lesa humanidad, acusando a los líderes mundiales - títeres en definitiva - de cometer crímenes de lesa humanidad. Con el pretexto covid, salvajísimo y arbitrario abuso de poder mediante, nos han despojado de nuestros derechos y libertades más básicos.

Dichos jueces pretenden la prohibición de la vacunación obligatoria o forzada, el cierres de negocios y restricciones  de la libre circulación, la realización de fraudulentas pruebas diagnósticas a personas sanas, el criminal uso de la tecnología 5G y su vínculo con la plandemia y el presente terrorismo económico que está llevando a millones de personas a la más absoluta de las miserias...

…Y brotan los primeros campos de concentración contra los antiplandemia

...Y como no creo en la justicia humana, y mucho menos en la divina, pues el derrumbe continúa. Al menos no pierdo la desesperanza, vistos los dos primeros campos de concentración brotados en Alemania, planificada y cincelada hoja de ruta mediante. Y vaya, qué curioso. El país europeo más propicio, junto a Rusia, visto el siglo XX, para enchironar a la disidencia. En los estados federados de Schleswig-Holstein y Sajonia. Contra los denominados, pedazo eufemismo, “objetores de la cuarentena” (Quarantäne-Verweigerer). En fin.