¿Quién como santo varón

y como mártir incruento

ante Roma se inmoló

para que la Santa Misa

tridentina hoy se celebre?

Monseñor Lefebvre.

 

¿Quién con férrea oposición

al modernismo irredento

heroicamente evitó

que la correcta doctrina

de nuestra Iglesia se quiebre?

Monseñor Lefebvre.

 

¿Quién sin cejar defendió

en nuestro lóbrego tiempo

la reyecía de Aquel

que Rey de reyes nació

en Belén en un pesebre?

Monseñor Lefebvre.

 

Los fieles de todo el orbe

lo loen y lo recuerden

a este egregio campeón

de la Fe y la Tradición

que se empeñó en transmitir

aquello que recibió.