El tiempo lo cura todo. Popular frase con la que afamados psicólogos se han hecho de oro según la iban usando para hacer terapia contra la tortura que causa el dolor ajeno. Un tópico que el gremio de estos no médicos, que se venden a través de funciones propias de la antropología y la sociología como extraños filósofos de medio pelo, modifica pautas naturales de la gente que pide ayuda para paliar su dolor, y así conseguir perpetuar la clientela.

El tiempo lo cura todo y una muestra de ello es el gobierno de Pedro Sánchez. Hoy se cumplen 36 años del atentado de Madrid, en el que 5 guardias civiles fueron asesinados mediante una técnica que cualquier cobarde es capaz de aprender en cinco minutos, la de los 20 kilos de goma 2 escondidos en un vehículo explosionado a distancia. Hoy y después de 36 años, aquellos que llenaron un maletero de explosivo y tornillería, gestionan la crisis sanitaria que vive el país, al lado de un gobierno que ha renunciado a cualquier valor, un gobierno objetor de conciencia que solo defiende intereses propios sin importarle las víctimas que el terrorismo causó y dejando que partidos etarras asientan de manera rotunda frente a cualquier decisión que interese a quien forma parte de la radical izquierda que gestiona el país.

No. El tiempo no lo cura todo. El tiempo no cura todas las heridas ni minimiza el dolor que sentimos a través de los recuerdos, ni la tristeza que podemos llegar a experimentar. Hablar del tiempo como la única variable que está relacionada con la sanación emocional es un error. Esas frases que hablan de que todo mejora, no vale ni como consejo y los psicólogos en los que todos somos capaces de convertirnos, solo contribuimos a evitar que quien padece dolor busque las soluciones por sí mismo, desde la base que llegamos a la felicidad solo tras entendernos y saber en qué momento estamos, de dónde venimos y que podemos esperar de nosotros mismos.

No estoy contento con este gobierno y el tiempo no va a conseguir que me olvide de lo que Pedro Sánchez y los suyos me están haciendo sufrir. No voy a perdonar al Partido Socialista en su actual gestión aprobada y apoyada por terroristas de características nacionalistas que solo se menean por dinero a los que no les importan ni las víctimas de la mierda vasca, ni las muchas decenas de miles de muertos por COVID.

Esta crisis os ha generado muchos enemigos. Uno de ellos soy yo y voy a luchar con quien se ponga de mi lado para que lo antes posibles os pongáis a la altura de los españoles que están sufriendo y de quien ministros de la calaña de Pablo Iglesias se ríen sistemáticamente.

El tiempo no cura nada, pero si pone las cosas en su sitio.