Desde siempre la izquierda española se ha visto fascinada por las profanaciones, una tendencia que ya se inició en Barcelona en el período conocido como la Semana Trágica, y que continuó durante la etapa de la II República y la Guerra Civil. Pues bien, estamos en pleno siglo XXI, pertenecemos a la Unión Europea, en teoría somos un país civilizado y avanzado, pero no, todo lo contrario. Ante el triste espectáculo montado por el que ahora es Ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, por la profanación de los restos mortales del Caudillo, pese a estar en una iglesia y ante el consabido silencio de la sociedad, ahora nos encontramos con un grupo de mocosos descerebrados que imitan a sus lideres izquierdosos.

El 18 de julio pasado se profanó la cripta que contiene restos de 319 requetés del Terció de Nuestra Señora de Montserrat, en posesión de la Laureada de San Fernando a título colectivo, por cierto. Cuerpo de civiles voluntarios que participó en nuestra Guerra civil. Hablaban catalán entre ellos, entraban en combate entonando “El Virolai”, himno dedicado a la. Virgen de Montserrat desde 1880… estos son los motivos “causantes” de la profanación. No en vano, ya desde el año 2018, el grupo socialista en el parlamento catalán inició una campaña para la retirada de la cripta de la montaña de Montserrat.

Esta nueva afrenta rojo-separatista, par variar, a pasado desapercibida en la mayoría de los medios de comunicación oficiales, hasta el punto de que los “valientes” muchachos siguen haciendo ostentación de su acto delictivo en la red social Twitter, que cada día parece más un estercolero. ¿Dirá algo el gobierno autonómico? ¿Y la Abadía de Montserrat? ¿Nuestras Fuerzas Armadas? Por desgracia ya sabemos la respuesta…

Este grupillo que no merecen ni reproducir su nombre, actúan en la oscuridad de la noche y ante la complicidad de las diferentes instituciones ¿moverá un dedo la policía autonómica más preocupada en buscar gente paseando por la noche por un toque de queda sin sentido?

Llegado a este punto, al que suscribe le preocupan enormemente tres factores, por un lado el gran desconocimiento de estos mamarrachos de lo que supuso el Carlismo en Cataluña, por otro, la impunidad con la que este tipo de hechos sucede y, por último, unos hechos que seguramente quedarán impunes.

Si se siembra odio, odio y más odio, sólo hay que ver la televisión autonómica catalana escupiendo bilis a diario, esto es lo que sucede. ¿Hasta cuando vamos a seguir soportando esto las gentes de bien? España tiene un gran problema con una izquierda atea, masona y antiespañola, pero en la región catalana, además hay que sumar el separatismo y la violencia.

Esta escoria de gente perpetró sus hechos el pasado 18 de julio de 2021, ¿Cuándo entenderán los patriotas que es la UNIÓN la que nos hará fuertes frente a este tipo de acciones? Cómo el Movimiento que se inició el 18 de julio de 1936, uniendo a Carlistas, Falangistas, Católicos, Militares…. ¿a que esperamos para hacer lo mismo?

Por mi parte, esta nueva profanación no va a quedar impune, cómo español, cristiano, patriota, catalán el hecho no sólo me repugna si no que me preocupa, ya no por las ratas que lo han cometido si no los descerebrados que lo aplauden y las élites que miran hacia otro lado.