¡Reíos de los aviones que desaparecen en el triángulo de las Bermudas! En Espena hemos superado brutalmente este fenómeno.

Hoy ha ido a Eivissa el avión que debía llevarme. Ha sido el mejor vuelo de mi vida: sin sufrir el abrumador y caciquil aeropuerto, ni el hacinado, sucio y maloliente avión de low cost (pero que cuesta un huevo pagado en esas condiciones); sin penar en el metro al aeropuerto, o el carísimo y monopolístico taxi… vamos, ¡todo un lujo de vuelo, gracias al congojavirus! Salvo por el pequeño detalle (soy muy tiquismiquis, seré un viejo cascarrabias de cojones –colgantes, enormes y lampiños, como los de todos – ) de que no había tripulación ni pasajeros… era un avión fantasma, pero lo más importante sí que estaba: los billetes pagados. ¡EL NEGOCIO PERFECTO, COÑO! ¡HABER ESTUDIADO Y DEJA DE QUEJARTE, MEQUETREFE!

Como lo oís, los 200 pavos que pagué hace meses por 4 vuelos los tiene la compañía aérea. Hace 3 semanas que me deberían haber devuelto su importe, por ley, hasta en Marte rige esta misma ley de protección al consumidor… pero el congojavirus y los sátrapas y psicópatas que se benefician de él, lo han impedido. Los dueños de la compañía estarán borrachos, de tanto brindar, desde la declaración de la falsa pandemia… ¡cero costes y todo beneficios brutales!.

¿Montamos una compañía aérea? Tenemos todo lo necesario: congojavirus y una Justicia que avalará todos nuestros desmanes ultracapitalistas.

Se supone que durante un año, si es que a los desheredados nos vuelven a dejar volar, puedo “disfrutar de un bono” (asquerosa palabra tanto por el multimillonario cantante comunista y filántropo –toma pastillas de goma que son pa´la tos – del patético grupo musical irlandés, como por el bastardo multimillonario político manchego del PSOE con nombre de carpintero bíblico). O sea… mi dinero legalmente reembolsable… ¡en manos de los del avión, paisanos del cantante salvador del mundo! generándoles réditos increíbles en los negocios de usura legal… ¡jajajajajajajajajaja! Y , esperad, que todavía hay algo mejor: el desGobierno con mogollón de millones de euros de los pasajeros… pues las tasas son el 70% o más del precio final del billete. ¡jejejejejejejejeje! ¿Ya que es el desGobierno quien ha cancelado los vuelos… no deberían devolvernos, al menos, el montante de las tasas? ¡jijijijijijjijijiji!

Con los meses, o los años, me canjearán ese bono (MI PUTO DINERO) que hoy valían 4 vuelos, por uno, como mucho, debido al aumento colosal de los precios que va a sufrir este sector de ratas del aire, y obligado a volar con esa compañía estafadora y no con la que más se adecue a mis necesidades ¡Jojojojojojojojojojojo! ¡Y aquí no pasa nada! Y, por supuesto, con mis impuestos financiaré el “rescate” público a estas compañías aéreas, que si no ha llegado ya, llegará. ¡Jujujujujujujuju!

El negocio del siglo. Uno más, entre los miles y miles que sufragamos los currelas para beneficio de los parásitos expoliadores… Eso sí, en el avión fantasma no es obligatorio el uso de mascarillas…

Menos mal que somos mortales.