Si se va a promover una Causa General mundial, como la de los tribunales de Nüremberg, por crímenes contra la humanidad, dada la cantidad creciente de víctimas mortales de la presente pandemia del coronavirus, es necesario señarlar el grado de responsabilidad de los siguientes países y gobiernos:
 
1º China. Si el virus mortal tiene su origen en la comunista China, es el gobierno del genocida tirano Xi Lin Ping el que tiene la responsabilidad máxima ante una corte penal internacional. China tendría que haber informado a la comunidad internacional con tiempo, haber impedido la entrada y salida de personas de aquel país y asumir el coste en exclusiva en su población, sin permitir la propagación del virus a otros países. China, si es el origen de este virus, ha de pagar en los miembros de su gobierno comunista y criminal encabezado por su dictador comunista, con arreglo a delitos contra la humanidad. Además ha de satisfacer la astronómica factura de la crisis económica y sus consecuencias sobre todos los demás países y personas afectados en todo el planeta.
 
2º ONU. La ONU no es una organización de burócratas acomodados a los que se les paga su generoso sueldo, con cargo a impuestos de cada nación miembro, para holgazanear o por ser enchufados políticos inútiles de sus países. Sus responsabilidades, no tan grandes como las de China, han de ser grandes, pues debería haber informado inmediatamente de la gravedad de la catástrofe que se avecinaba y, sobre todo, coordinar la acción mundial para evitar contagios entre países minimizando el impacto en la actividad económica mundial. Esa organización debe ser inmediatamente disuelta tras su espantosa incompetencia, con sus altos funcionarios procesados por negligencia e incompetencia criminal.
 
3º Unión Europea (UE). La Unión Europea ha incurrido en responsabilidad por falta de coordinación de todos los países miembros por la incompetencia y desidida de sus burócratas y políticos que debieron actuar responsablemente en las medidas a adoptar, lo que ha conducido a la presente situación. Ha demostrado ser una "unidad" ficticia y corrupta sin tasa, al servicio de los más poderosos y sus miembros (los de todas las instituciones comunitarias responsables) han de ser procesados penalmente también por negligencia e incompetencia criminal. Asimismo, la UE debe ser disuelta, dada su espantosa inutilidad, costosísima para todos los europeos, especialmente los más pobres.
 
4º Gobiernos nacionales. En el caso de España, el gobierno actual de comunistas, socialistas y antiespañoles vascos y catalanes. Son responsables criminales por no haber tomado las medidas drásticas de aislamiento nacional (control total en puertos y aeropuertos con hospitales de campaña y cuarentena a los llegados, incluso ante las dudas, lo que hubiese limitado mucho el daño en vidas, salud y económicos, como se ha podido comprobar por contraste con los países que sí aplicaron rápidamente esa política de cierre total de fronteras) y de coordinación con otros países de la UE. La incompetencia, desidia, oportunismo político y el sometimiento a presiones de cualquier tipo contra la población son motivos suficientes para que los tribunales internacionales sometan a los políticos de uno y otro signo a un proceso por delitos contra la humanidad. Además, este gobierno, profanó con toda urgencia la sepultura del victorioso caudillo católico y patriota español Franco, a quien juzgan con toda la dureza con la que ellos mismos han de ser juzgados, como genocidas. Porque ha de cumplirse que con la vara que uno juzga ha de ser juzgado. Que se haga pues como Dios manda.
 
5º En el caso de España, los gobiernos autonómicos. Aunque las autonomías no tienen competencia constitucional sobre aeropuertos, puertos y fronteras, la actitud de estos gobiernos, completamente descoordinada con los demás y de una rapacidad política intolerable y criminal, les hace responsables por falta de recursos sanitarios suficientes ante el caso de emergencias de este tipo. Falta, en buena medida atribuible a la existencia de 17 servicios sanitarios diferentes con 17 equipos de políticos innumerables y carísimos para el contribuyente, cuya inutilidad ahora padecemos. Han de ser procesados penalmente todos aquellos gobiernos autonómicos en los que se produzcan fallecidos por desatención por colapso de hospitales o por discriminación criminal a la hora de seleccionar a quién salvar y a quién no. Es preciso, asimismo, la supresión inmediata del título VIII de la vigente Constitución, con la disolución de todas las comunidades autónomas y la asunción, por parte de la Administración Central, de todas las competencias que aquellas tienen actualmente, facilitando así la ausencia de privilegios, la igualdad ante la ley de los españoles y la vital coordinación entre todas las regiones. No se puede seguir con el disparate autonómico ni un mes más.
 
6º Medios de comunicación propagadores de bulos y mentiras del modo más absolutamente irresponsable a pesar de haber accedido a la información de la que dispone el gobierno al que sirven. Los medios de comunicación que han ocultado o minimizado la catástrofe han podido incurrir en delitos al confundir a parte de la población, aún a sabiendas de que era muy grave, (por ejemplo, las movilizaciones feministas del pasado domingo) con intereses meramente políticos (recuérdese el escándalo que esos mismos medios orquestaron con la crisis del Ébola) favorables al gobierno y a evitar su "desgaste" electoral por desprestigio, aún con mentiras criminales que han propagado la muerte entre los españoles y con censura de los medios que tratan de difundir la verdad. Es preciso la destitución y procesamiento penal de todos los periodistas que han incurrido en irresponsabilidad criminal transmitiendo información falsa e, incluso, culpando a otras administraciones, como en el caso de la TVE culpando a la comunidad de Madrid del virus y sus consecuencias.
 
7º Particulares irresponsables. Personas que, con una actitud completamente irresponsable y egoísta, han hecho uso de la cuarentena, para irse a residencias veraniegas, lugares de ocio, viajes de placer, etc., con la más absoluta desconsideración por las consecuencias sobre el resto de la población. Es preciso recurrir a los registros de aeropuertos, centros médicos, etc., para localizar a posibles irresponsables y sancionarles con severidad.
 
Si los crímenes contra la humanidad perpetrados (en España se superan los 130 muertos) quedan impunes no queda la menor duda de que la democracia y el comunismo son las peores tiranías dictatoriales de cuantas han existido hasta la fecha.
 
H. R. Pacios