Vayamos a  lo oficialísimo. Cientos de fallecimientos y efectos adversos de todo tipo en bebés lactantes publicados por el VAERS (Sistema de Notificación de Eventos Adversos a las Vacunas) después de que sus madres se hayan "vacunado" contra el espectral SARS-CoV-2. El VAERS había registrado, hasta el pasado 10 de septiembre, 1.614 muertes fetales tras inocularse las madres el Tecno-Matarratas transgénico.

Matanza voluntaria

Pero como hemos indicado en tantísimas ocasiones, hasta el momento, el oficialnoico VAERS se queda extremadamente corto (al igual que el europeo EudraVigilance). Un minucioso análisis reciente, realizado por la doctora Jessica Rose, lo confirma. Versa sobre el grado en que los eventos adversos no llegan a ser recogidos jamás por el citado VAERS. Su estimación basada en un análisis concienzudo y escrupuloso de los datos que ha ido recogiendo es que los eventos registrados en VAERS deben multiplicarse por ¡¡¡ 41 !!!

Eso significaría que una estimación conservadora del número real de muertes de fetos sería de 66.174 cuando se pica a sus madres la mierda que voluntariamente se están chutando. Pero sabiendo también que, además de los óbitos fetales, existen 96 casos registrados en los que niños amamantados resultaron afectados después de que las madres lactantes recibieron la terapia génica experimental a la que denominan "vacuna". Y multiplicado por 41, una estimación a la baja sería, aproximadamente, 3.936 eventos adversos en los bebés que son amamantados cuando se inyecta a sus madres...

...Una masacre, vamos. Tan querida y promocionada por todos. Organización Mafiosa contra la Salud, faltaría más. Y ya saben: tras el chute de tal veneno esterilizador, aproximadamente un 82% de abortos espontáneos. En fin.