Desde hace casi cuatro decenios  se nos viene diciendo reiteradamente que existe un virus VIH y que este virus causa el Sida. Hoy les comento la segunda parte del gran documental que desmontó el timosida. Hace un parte de días les hablé de La casa de los números, primera parte. Hoy, todavía mejor, superior, ¿El nuevo virus del emperador? (The Emperor’s New Virus?).

El gran montaje VIH/Sida

Si se realiza una búsqueda en PubMed sobre el VIH y el aislamiento o detección del mismo, aparecen unos 25.000 artículos académicos. En ambos documentales, dichos estudios aparentemente científicos, triturados. La mayor parte del material rodado por Brent Leung permite a los espectadores comprender perfectamente la interpretación que realizó el prodigioso Grupo de Perth sobre los datos "científicos" que iban surgiendo durante los años ochenta. Muy sencillo de comprender todo: hasta el día de hoy, los datos científicos no demuestran de ninguna manera la existencia de un retrovirus particular, el VIH. Y no puede haber teoría/montaje del VIH del Sida sin el VIH.

Sin causa no hay consecuencia

Es evidente que la modesta mente del hombre no puede comprender por completo todas las causas de los sucesos, pero el deseo de escudriñar y hallar esas causas - tanto las finales como las eficientes- se halla ínsito en lo más hondo del alma humana. Y, suele ocurrir, una pena, ese hombre-masa, sin tener en cuenta la multiplicidad y complejidad de cada una de las condiciones existentes, que tomadas por separado parecieran ser el origen, toma al vuelo el primer acercamiento a una causa que le parece inteligible y exclama: Ésta es la causa.

Y esa, por supuesto, no es la causa. Ni el inexistente virus VIH causa el denominado Sida. Ni, por supuesto, el también inexistente Sars-Cov-2 origina la llamada covid-19. No hay aislamiento purificado cuantificado. Sin un purificado cuantificado es imposible calibrar una PCR. Parece ser que en la apesebrada y mafiosa cloaca “científica” no interesa mucho repetir los protocolos de purificación, todos calcan de la “Biblia” genómica y tira millas. Sintetizando, sin causa no puede desencadenarse consecuencia alguna. En fin.