Los hechos ocurrieron el pasado 19 de Abril en el módulo 14 el cual alberga internos especialmente conflictivos. Todo sucedió a la hora del reparto de la cena cuando se le indica a un interno que es su turno para entrar a cenar y este, se niega entrar. Tras varias negativas del interno finalmente entra al comedor y cuando pasa por al lado del funcionario le da un empujón y le dice “me tenéis hasta la polla”. Tras dicha acción y por la seguridad del módulo se le indica al interno que se va a proceder al cacheo de su persona. Este sin mediar palabra le propina un puñetazo en la cara al funcionario tirándole al suelo, saca un objeto punzante del bolsillo y se abalanza sobre él diciéndole “te voy a matar hijo de puta”, propinándole varios golpes más.

El resto de funcionarios intentan reducir al interno pero este se resiste lanzando patadas y puñetazos todo ello sin dejar de proferir amenazas de muerte hacia los funcionarios. Tras avisar por walkie al Jefe de Servicios y resto de funcionarios, acuden al módulo y logran reducir al interno aplicándole el medido coercitivo de sujeción mecánica (esposas) trasladándolo al módulo de aislamiento. Una vez el interno llega al módulo de aislamiento comienza a lanzar amenazas contra todos los funcionarios diciendo “Os voy a matar cuando salga a la calle, hoy le he dado un puñetazo al chulo ese de mierda pero mañana cuando vuelva al módulo 14 le voy a rajar el cuello a un funcionario con una lata, es una promesa”.

El interno que seguía esposado comienza a lanzar patadas alcanzando a dos funcionarios y propinándole un cabezazo en el pecho a un tercer funcionario. Ordenado por el Jefe de Servicios se le aplica el aislamiento provisional llevándolo a una celda destinada a tal efecto y a su vez el interno continua amenazando a los presentes y manifiesta “hijos de puta os voy a matar, soy un sicario”. Desde esta asociación deseamos una pronta recuperación de los compañeros agredidos y les mandamos un fuerte abrazo a ellos y a todos los compañeros que vivieron la situación desagradable que por desgracia cada vez son más frecuentes en el C.P. Las Palmas II.

Cabe recordar que siguen sin tener la condición de agente de autoridad en el ejercicio de nuestras funciones motivando a la población reclusa a protagonizar este tipo de incidentes ya que les sale prácticamente “gratis” agredir o amenazar a un funcionario de prisiones.