Un capitán ex legionario español, herido en combate en Jersón

«Me rodeó una nube negra y roja; parecía el infierno»

Juan, tirador de elite, capitaneaba un batallón del Ejército ucraniano que fue alcanzado por artillería rusa  

El pasado 18 de julio, coincidiendo con el día de nuestra Cruzada contra los bolcheviques y comunistas criminales de la 2ª República, la artillería rusa alcanzó el batallón que comandaba un ex legionario español en la región de Jersón. Dos de sus hombres murieron y él resultó herido de gravedad. Pasó cinco días en la UCI de un hospital militar de Ucrania, donde ahora se recupera de las secuelas y donde esta mañana ha recibido la visita inesperada del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski: “Me ha dado las gracias cuarenta veces por venir a combatir por su país”.

Juan,  capitán legionario de 43 años, ha perdido varios dedos y parte del bazo, herido en la pierna durante la guerra entre Ucrania y Rusia, en la cual lleva combatiendo prácticamente desde el inicio, unos cinco meses, donde se ha convertido en un referente dentro del ejército ucraniano

El Presidente de Ucrania Zelenski, le visita personalmente en el hospital, dándole las gracias y su total apoyo.

Este tirador selecto español explica cómo fue el ataque. “Estábamos en un colegio abandonado aguantando la posición al lado de un río. En la otra orilla estaban los rusos y nuestra misión era impedir que cruzaran. Los bombardeos eran diarios; cuando trataban de avanzar, los disparábamos”.

Juan recuerda que ese día había caído artillería dos veces “a unos 300 metros del colegio”. “No le hice mucho caso porque estaba protegido por el edificio, así que me puse a pensar qué iba a desayunar. La mala suerte fue que el tercer pepinazo se coló por una de las ventanas; impactó a unos 20 metros de mí. Lo vi todo a cámara lenta. Me rodeó una nube de humo rojo y negro y olía muchísimo a pólvora. Parecía que estaba en el infierno. Miré la mano derecha y la tenía destrozada, también me faltaba media pierna derecha”.

Yo estoy acostumbrado y me resulta fácil. Tampoco te voy a decir que soy “macho man” porque no. Pero aquí la moral no existe, es un tema de supervivencia. O tú o yo, no hay más. Vienes a lo que vienes y lo sabes. Es tan solo tener eso claro. Si yo dudo soy el que se va bajo tierra».

Cuenta Juan que lo primero que hizo de forma instintiva fue mover los dedos del pie a ver si le respondían. Luego cayó al suelo y comenzó a sangrar fuertemente. “Gracias a Dios mis compañeros reaccionaron rápido. Me hicieron dos torniquetes, uno a la altura de la axila y otro en la pierna. La mayor preocupación que tenía en la cabeza era si me iban a tener que amputar algo. Creo que no tenía miedo de morir, lo que no quería bajo ningún concepto era quedarme incapacitado”.

 

“Sigo vivo”

Envuelto en una alfombra, lograron llevar a Juan al primer puesto de socorro, que estaba a 40 minutos. “El trayecto fue espantoso. Tenía muchísimo dolor y perdía la conciencia a ratos. Los compañeros me daban golpecitos en la cara y gritaban mi nombre para que no me durmiera. ¡Don´t sleep, don´t sleep!, me decían”. Cuando comprobaron la seriedad de las heridas decidieron trasladarlo a un hospital militar, donde permaneció inconsciente unos cinco días. “He perdido varias falanges de tres dedos de la mano derecha, el pulgar entero y parte del muslo de la pierna derecha. Tengo tres costillas rotas, hígado y riñón dañados, el cuerpo lleno de agujeros de metralla donde me cabe una canica... Pero sigo vivo”.

https://www.cuatro.com/todoesmentira/20220801/exlegionario-emociona-marta-flich-colaboradores_18_07158703.html