En el penal de Murcia I, finalizado el reparto de la comida un interno de origen senegalés, residente en la enfermerìa del centro, introduce parte del racionado en una bolsa y trata de acceder con ella a su celda. Una de las funcionarias de servicio recrimina al interno su falta de higiene y le prohibe acceder a la celda con la bolsa. El interno, no conforme con la orden, estampa la bolsa contra la pared esparciendo comida por toda la galería y profiere insultos de caracter machista tales como "puta" y "que te follen".

La funcionaria y el funcionario de servicio le ordenan que proceda a limpiar lo que ha ensuciado haciendo el interno caso omiso mientras continua gritando e insultando a los funcionarios y se dirige a su celda. Los funcionarios reiteran la orden al interno, quien de súbito se encara con el funcionario y le propina un fuerte cabezazo en la cara a consecuencia del cual debe ser trasladado al hospital por fractura del tabique nasal.

El interno fue traslado al departamento de aislamiento oponiendo fuerte resistencia. El mismo interno, dias antes en un módulo de respeto, ya había sido protagonista de varios incidentes con destrozos del mobiliario del centro y, desobediencias e intentos de agresión a los funcionarios resultando heridos con lesiones leves dos trabajadores.

Posteriormene ya residiendo en la enfermería ha presentado comportamientos que denotan una inadaptación al régimen ordinario de vida en el que se encontraba actualmente y que han desembocado en una agresión grave a un compañero.