¡LA MUERTE NO ES EL FINAL!

El pasado día 5 de Junio, a las 11,20 h., falleció el citado Caballero Legionario y a raíz de su muerte, su querida y triste esposa, por tan gran pérdida, emite un mensaje, diciendo:

“Soy la esposa del Caballero Legionario Don Alejandro González Medina ha fallecido hoy, a las 7:30 de la mañana perdiendo la batalla con la enfermedad, pero no por no pelear, por qué era un guerrero nato, el quería que yo informará de esto en Fuerteventura, y llegara a sus compañeros en la Legión.

 

Muchas gracias a todos por su cariño, un abrazo, su esposa.

 

Qué en Gloria esté. La Muerte no es el final”

 

 

Nada más que añadir, sus palabras tristes, pero de firmeza, ante su pérdida, lo dice todo, son palabras salidas de su corazón roto y herido.

Descanse en Paz, sí en Paz, junto a nuestro Salvador, por toda la eternidad.

No le conocí, y qué más da.

No sé, ni la Compañía, ni la Bandera, en la que sirvió y qué más da.

No sé qué edad tenía y qué más da

No sé si tenía hijos y qué más da.

Tampoco  conozco a su querida esposa y qué más da

¡Qué más da todo su historial, solo con el hecho de haber sido Caballero Legionario, ya para mí, es más que suficiente!

Lo importante es, que los Caballeros Legionarios como camaradas y compañeros suyos, estamos de luto.

Quienes han servido en tan emblemático Cuerpo, saben de lo que estoy hablando

Te alistas a La Legión, porque has oído que es un Cuerpo de Élite y que ha luchado, por Dios y por la Patria, dejando los campos regados con su Bendita sangre. Y quizás poco más sepas, pero aún sabiendo su dureza, lo haces.

Llegas al Cuartel, con pelo largo, nervioso, con temor, pero pronto se te quita, porque más y más se acrecenta, cada día. Esa noche no duermes, das vueltas y viendo lo sucedido ese mismo día, te preguntas: ¿Quién coño me metió en esta historia?

Cuando, después de un insomnio de horas, al final cansado y rendido te duermes, pero al poco rato, pegas un salto en la “piltra”, al oír al imaginaria, decir;

¡¡¡Reclutas Diana!!!

Al fondo oyes el cornetín, miras al reloj y te preguntas: ¿No puede ser? Pues lo es. Sal corriendo, lávate la cara, los dientes,  vístete, cálzate y ponte en marcha. Haz tu cama y sal de la tienda, ponte firmes, porque vas a pasar la primera revista, por el Cabo 1º o Sargento de tu Campamento.

¡Mira este señorito, que se ha abrochado mal la camisa! “Pues, mal empezamos, chaval”  Toma nota cabo: “Tres días de arresto, para este enterao”

¡Mal empezamos! Coge la vasija de tu cantimplora y ponte a la cola, para que te echen un cazo de café, de un gran caldero, con unas galletas y termina pronto. Lávala y a su sitio.

“Venga, venga a formar, que no lo tenga que decir más veces”

Y empiezas el primer día en tu campamento de reclutas. No sabes, ni ponerte firmes, ni descanso, ni  a la derecha, ni la izquierdas, estás tan nervioso, que ya ni sabes, cual es la derecha o la izquierda, pero tranquilo, tu instructor te la enseña rápido, muy rápido, con clases radicales y eficaces, poniéndote a parir, chillándote y espabilándote.

¡Uf, toda la mañana haciendo instrucción, al frente, a la derecha, atrás, firmes, descansen, al suelo, de pie, …, estoy muerto, sudado y hecho polvo! Sin embargo; ¡Aún no ha empezado el día, no te queda na!

Y así un día, otro y otro, ves como esa barriguita de civil, desapareció.

¡Esta noche me toca la 3ª Imaginaria, joder la peor! Y ayer me tocó refuerzo de Guardia, la segunda, pues estamos bien. ¡Joder, apenas duermo y estoy cansado, muy cansado.

Y te sigues preguntando: ¿Quién coño  me mandó venir aquí?

Y pasan los días, instrucción y más instrucción. Una hora de teoria, de estudio y luego, más instrucción.

¡Pero coño esto no termina nunca!

¡Tú, recluta desmonta este fusil y vuélvelo a montar, tienes 2 minutos! ¿Dos minutos? ¿Pero coño, como se puede hacer eso?

¡Cabo, apunta a este parásito de recluta, con 5 días de arresto y que aprenda a montar un fusil como Dios manda! ¡Joder, otro arresto, no me lo puedo creer!

Pasan inexorablemente, los días, las semanas, los meses, siempre lo mismo, pero dentro de unos días Juro Bandera.

¡Al fin, Jura de Bandera! Disfrutaré de mi “chapiri”, por tanta lucha, servicios y más servicios y arrestos y más arrestos!

Pero al final, ya eres Caballero Legionario, lo has logrado al fin. ¡Lo pasao, pasao está! Ahora a seguir lo mismo, instrucciones, marchas, orden abierto, orden cerrado, imaginarias, refuezo de Policía Militar, guardias y más instrucción, paso por la pista de obstáculos y venga otra vez más.

¡Al campo de tiro, joder eso es lo que más me gusta!

“Cabooo, anota a éste, 5 días de arresto, no sabe un pijo de punteria, 10 tiros y ninguna diana”

En fin, que más os voy a decir, bueno sí, que en mis tiempos, aquellos tiempos, en los que un Sargento, te rompia una botella en la cabeza, te pegaba un culatazo, te ponía firmes y sin moverte te pegaba patadas en la espinilla, diciéndote: “Maricón, a que vienes a La legión, esto es para hombres valientes y tú eres un mariconazo” “Vete con tu mamaita y que te abrace, este es sitio de valientes, no de maricas como tú”

Y anoche a las 3 de la madrugada tocan a “Generala”. ¡Todos en pie! ¡Recoger el armamento en la zona del Cabo Furriel,…. Vamos, vamos rápido!

En fin mi querido hermano Alejandro, mi camarada Caballero Legionario, que estás en el cielo, que más te voy a decir que tú no sepas y que tú no hayas sufrido, pero bien sabes, que todo ese sacrificio, te hace ser fuerte, valiente y que nuestra Legión, pasa a primer plano, ya no podemos vivir sin ella, sin nuestra cabra, sin nuestros pensamientos de aquellas jornadas interminables.

Y para tu esposa, esa Dama tuya, que tanto te echa y te echará de menos, pues mientras tú gozas en el cielo junto a nuestro Santo Cristo de la Buena Muerte, ella sufre tu ausencia en la tierra, llora y llora desconsoladamente, no duerme, no descansa, …., pués tú ya no estás con ella, te fuiste con nuestro Santo Cristo, te fuiste físicamente, pero quedas en su recuerdo por toda su vida.

¡Descansa en la Paz Eterna, mi querido hermano, mi desconocido camarada Caballero Legionario!

¡VIVA CRISTO REY!

¡VIVA LA LEGIÓN!

¡ARRIBA ESPAÑA!