Y si quieren algo patriótico, la barriada sevillana de Pino Montano. O Barcelona hace tres días. Te llamarán terrorista. Llámame perro y échame pan, decían las abuelas sabias. Suya es la más feroz de la violencia: Violencia de Estado. Desde marzo, ejerciéndola - tortura psicológica militar de manual - sin cortapisas bajo falsas excusas sanitarias. 

¡Basta ya de oprimirnos!

Nápoles, "laboratorio" transalpino en tantos sentidos. La desesperación del sur. La llama prende y se extiende por toda Italia. Contra el “toque de queda” decretado por el Gobierno del presidente de la Región de Campania, Vincenzo De Luca, y recientemente, el pasado domingo, por el primer ministro italiano, Giuseppe Conte.

Al principio, todo cristo desea manifestarse en paz. Y, a la sazón, muchos comerciantes partieron de plazas públicas y zonas peatonales iniciando una resistencia popular frente a las liberticidas y absurdas medidas.

Las convocatorias se realizaron a través de las redes sociales y la intención era seguir, tranquilamente, repitiendo las jornadas de protestas en días sucesivos. Hasta que alguien te escuche, digamos. “La miseria mata más que el virus” aseveraba uno de los carteles que cuelgan desde hace días en balcones, calles y plazas en la urbe napolitana.

¿Te dejan otra opción?

Pero llega un momento en que tu rabia, tu ira, tu asco traspasa lo soportable. Y la manifa pacífica que surgió en las cercanías de la céntrica plaza romana del Popolo vivió en la noche del sábado al domingo ígneas horas de guerrilla urbana, en protesta contra el inicuo e inmoral toque de queda. Bastantes comerciantes protestaron de tamaña manera al considerar que tras la crisis producida por la falta de turismo se añadirá la obligación de cerrar a las seis de la tarde (otro 6) lo que provocará la definitiva quiebra de muchos negocios

No son antifas, ni similares. Es gente que no puede más. Unos ven la ruina inminente. "¿Que mis hijos no puedan comer? Ese es mi límite". Otros vislumbra el masivo engaño coronavírico. Otros lo saben.  Y, desde luego, otra cosa muy distinta es que los repugnantes servicios infiltren a sus "reventadores" profesionales. O maquinen alguna falsa bandera, tan consuetudinarias en ellos.

La calle, a cualquier hora, es de todos

Y, triple salto mortal, transformar un difuso malestar en violentas protestas que incluyen quema de contenedores, destrucción de mobiliario urbano y automóviles de maderos. En las manis, de todo. Grupos como "Forza Nuova", anunciaron en Twitter su lucha contra el toque de queda. "Listos para echarnos a la calle, sin miedo". Como siempre, río revuelto ganancia de pescadores. Además de los comerciantes, se sumaron grupos anarquistas y nacionalistas que mantuvieron contundentes enfrentamientos con las fuerzas policiales, lanzaron cócteles molotov, petardos y artefactos explosivos. Manifas, obvio, donde hay de todo.

Son los riesgos de oprimir tanto a la gente. Deseas un leal combate no-violento y no dejan de ahostiarte. Y un día, cuando menos te lo esperas, todo salta por los aires. Por muchos milicos y maderos - a las órdenes de las sádicas y diabólicas élites - que lo quieran impedir.

En España, además de Sevilla, ¿cuándo? En fin.