El Juzgado de primera instancia número 6 de Granada ha suspendido cautelarmente los resultados de las elecciones primarias de Vox en la provincia, en lo que constituye la primera intervención judicial en un proceso interno con numerosas denuncias por irregularidades. La medida cautelar, que implica la suspensión en sus funciones de la actual dirección del partido verde en Granada, ha sido solicitada por un grupo de afiliados que integraba una candidatura crítica, a la que se excluyó de la competición electoral con el argumento de que no había obtenido los avales necesarios para poder concurrir a las elecciones internas.

La candidatura encabezada por el empresario y abogado Ignacio Pozo, que no contaba con el favor de la dirección nacional, obtuvo 88 avales, 10 más de los necesarios, pero el Comité Electoral (CEL) anuló 15, por lo que se quedó con solo 73, cinco menos de los precisos. Nunca se explicó la razón por la que estos avales se declararon nulos y, en cambio, se dieron por válidos otros tres para candidatos que ni siquiera se habían presentado. El CEL tampoco permitió que se verificaran los avales, alegando que técnicamente no era posible, ni permitió que hubiera interventores en el recuento.

La lista crítica denunció también que la oficialista contó con el apoyo expreso de 10 cargos públicos (nueve concejales y un parlamentario andaluz), que estaban obligados a guardar neutralidad en las elecciones internas, lo que debería haber sido motivo suficiente para descalificarla. La lista encabezada por Manuel Marín Montero, quien desde julio de 2019 dirigía la gestora nombrada a dedo desde Madrid, fue proclamada ganadora sin celebrar elecciones.