IMPORTANTE: Se llama Laura Barbeito. Es de Carral (La Coruña )Es camarera y está estudiando educación infantil

 

El otro día, en la cadena “El Toro” televisión -una de las poquísimas que cuenta la verdad sin recato-, tuvimos la desagradable oportunidad de ver la reproducción de un video, insertado en una de las redes sociales, en el que una niñata malnacida -no tiene otro calificativo posible-, ignorante y malvada, una camarera de un pub de algún lugar de Galicia, tras retirar la mascarilla y con una risilla de pésimo gusto, escupía en el interior de las bebidas que iba a servir y presumía de que ese gesto lo repetía cada vez que tenía que servir a un “facha”. 

Valiente miserable, esta tipeja que, sí su patrón fuese como es debido, incluso el gremio de hosteleros en su totalidad, tendría que estar de patitas en la calle de ese local en el que dice que trabaja, no volviendo a ser admitida, de por vida, en otro de hostelería.

Espero que ese video llegue a la Autoridades correspondientes para que, de inmediato y de oficio, se proceda a encausar a esta mentecata por un delito contra la salud pública y su foto se publique, como aquellas antiguas de “se busca”, con el fin de que todo el mundo tenga cuidado con esta sujeta, malvada y peligrosa.

A situaciones tan lamentables como esta nos está llevando esa izquierda rencorosa, vil y miserable, capaz de adocenar a una descerebrada como la que nos ocupa, en cuyo interior solo tiene cabida el odio, sin saber muy bien hacia quién o hacia qué, ya que su capacidad intelectual, a buen seguro, no le permite discernir. 

Sin embargo, lo que más nos llama la atención es que los responsables de las redes sociales, esas que, al igual que la mayor parte de la prensa, están dirigidas, pagadas y engordadas por la izquierda con el dinero de todos, y que se han erigido en juez y parte de opiniones y pareceres, no hayan tomado medida alguna contra esta bellaca -lamento utilizar estos términos pero con ello evito usar los que realmente se merece-, al contrario que hacen con aquellos que critican la deleznable acción del gobierno socialista-comunista -me encanta ser lunático-, el incierto resultado de las vacunas de la COVID 19 o la utilización indiscriminada de los bozales a cuyo uso nos han condenado, imagino que de por vida, estos que nos llevan a la ruina.

Insisto, la actitud de esta individua, más allá de la mera expresión de una opinión o de una gracia de pésimo gusto, constituye una acción netamente delictiva, que podría estar contemplada en el artículo 365 del vigente Código Penal que señala “Será castigado con la pena de prisión de dos a seis años el que envenenare o adulterare con sustancias infecciosas, u otras que puedan ser gravemente nocivas para la salud, las aguas potables o las sustancias alimenticias destinadas al uso público o al consumo de una colectividad de personas”.

Ignoramos si esta perversa individua tiene conocimiento de que está contagiada o no de la COVID 19 o de cualquier otra enfermedad de propagación que se pueda transmitir por medio de la saliva; de ser así, de saberlo, estamos hablando de un posible delito doloso contra la salud pública de acuerdo con lo contenido en el precitado artículo del CP y caso de estarlo, pero no saberlo, su conducta podría constituir un delito de imprudencia punible. 

Esta descerebrada, ignorante en grado supino, tal vez desconozca el alcance de la acción cometida y lo haya hecho simplemente con el afán de presumir de que su video alcance esa “gloriosa” posición en la carrera de las redes que llaman “viral”, cual fuese la consecución de la medalla de oro en la final de los 100 m. lisos hacia la meta de la estupidez. En cualquier caso, lo cierto es que, independientemente de que haya contagiado o no a alguien que bebiese lo que ella ha contaminado con su saliva, su actitud merece, cuando menos, una seria llamada de atención, además de su localización e inmediata identificación para prevenir ulteriores consecuencias.

Ya estamos hartos de que las redes sociales persistan en minimizar, restringir y limitar las opiniones contrarias al gobierno o a las mafias globalistas y, sin embargo, actitudes como las de esta mentecata y las de otros, tan peligrosos como ella, todos próximos a la miserable cuerda podemita, que invitan públicamente a “matar fachas y curas” no merezcan el mínimo reproche o censura y sigan propalando por las redes ese veneno, como si tal cosa.

Aquí, toda opinión o parecer que vaya contra las “feminazis”; los lgtbi y no sé cuantas letras más; los globalistas; el aborto; la eutanasia; los animalistas; los falsos ecologistas; los “okupas”; los nuevos invasores del norte de Africa”; el del “moño sucio” y su mariachi; el de las saunas gay, etc., merecen ser perseguidos, señalados con el dedo y condenados a la muerte civil y al ostracismo.

En la misma medida, son perseguidos aquellos que dudan de la eficacia de la vacuna y de los componentes que le han introducido, especialmente viniendo de quien viene; del uso indiscriminado de bozales, no solo para callarnos la boca, sino también para convertirnos en seres anónimos, sin personalidad, avergonzados de ser quienes somos y así mejor controlarnos; de la distancia social y de todas esas incongruentes medidas de aislamiento y pérdida de libertad a la que nos tienen sometidos, desde hace casi un año, tanto el malvado e incompetente gobierno social-comunista – prefiero ser antes lunático que imbécil-, como los no menos malvados dirigentes de la autonomías, independientemente de su color político.

Sin embargo, aquellos que osen levantar la voz contra estas limitaciones de libertad, contra estas medidas drásticas y absurdas, contra esa maniobra del miserable tipo del “moño sucio” que pretende convertir España en una vulgar Venezuela bolivariana, esos serán perseguidos hasta las últimas consecuencias y su voz no se dejará oír, evitando así el despertar de conciencias.

Sabemos de la vieja escuela de socialistas, comunistas y podemitas, esos que el otro día pasearon por Madrid pancartas con los rostros de los mayores genocidas de la Historia -Lenin, Stalin y cia.- y que pretenden devolvernos a aquellos tiempos de miseria, terror, dolor y muerte en los que ellos detentaron el poder. Su escuela viene de atrás, ya tuvimos un ejemplo con aquella liberticida II República, esa que muchos indocumentados y mentecatos añoran sin tan siquiera haberse leído sus Leyes represoras, o en la más reciente Venezuela, Bolivia, Cuba, Irán o Corea del Norte, paradigmas, por cierto, de la “libertad” en todos los sentidos y países “prósperos” donde los haya.

Es preciso perder el miedo, dejar se estar aborregados y parafraseándolos a ellos, gritar “mata mil veces más el social-comunismo que el virus”, no vaya a ser que el día que nos liberemos de esta intencionada pandemia, salgamos a la calle y nos encontremos que una buena parte de nuestras libertades han desaparecido para siempre.

Un ejemplo de lo que son capaces de hacer los verdaderos amos de estos que nos gobiernan, lo tenemos en lo que está sucediendo en los Estados Unidos con sus pasadas elecciones, algo que muy pocos cuentan y que ha puesto de manifiesto el cambalache más burdo, al más rancio estilo del viejo pucherazo, en su recuento de votos. Hablan de que votaron los muertos, los no empadronados, algunos otros lo hicieron varias veces o en más de un colegio electoral, etc. Bueno, en eso aquí, los que nos gobiernan están doctorados, no hay que olvidar aquellas elecciones de febrero de 1936 que dieron la “victoria” al asesino frente popular, en las que valió todo, con tal de que las ganasen los socialistas y comunistas y eso nos llevó a dónde nos llevó.

Mucho ojo con aquella frase del deleznable tipo del “moño sucio”, amenazando con que la derecha no volverá al poder, ¿una premonición?, ¿una certeza, valiéndose del correspondiente amaño electoral? Ojo con todo esto que, tal vez, ya haya pasado alguna vez en elecciones recientes. Quién sabe.

Y volviendo al origen de estas líneas, convendría publicar el rostro de esa mentecata que, desde un pub de Galicia, quiso hacerse la graciosa escupiendo en una taza de café que iba a servir. Hay que publicarla con el letrero “se busca por malvada”.