La Guardia Civil ha detenido este lunes en El Molar (Madrid) a Noelia de Mingo, la médica que mató a tres personas en la Fundación Jiménez Díaz en 2003. La mujer, que reside en el municipio, habría atacado supuestamente con un arma blanca a dos mujeres, una en un supermercado y otra en una farmacia, según fuentes de la investigación. La víctima más grave, de 46 años, sufre una herida en el hemitórax izquierdo. Ha sido atendida por el Summa 112 la han trasladado con pronóstico grave al Doce de Octubre. La otra mujer, de 53 años, presenta cortes superficiales y ha sido trasladada a otro hospital. El pronóstico en este caso es moderado.

El suceso ha ocurrido pasadas las doce de la mañana en un establecimiento de la avenida de España, cuando la presunta autora ha herido de gravedad a una dependienta. Después, se ha dirigido a una farmacia cercana y ha atacado a otra mujer. La Guardia Civil ha recibido un aviso de altercados por parte de emergencias a las 12.03 horas. Paralelamente tres agentes municipales han logrado reducir a la mujer ya en la calle, después de que ella, con un cuchillo en la mano, haya tratado de lanzarse contra uno de ellos. De Mingo permanece custodiada en la comandancia de El Molar

Brote psicótico

 

Noelia de Mingo mató a tres personas y dejó malheridas a otras cinco en la clínica de La Concepción, hoy Fundación Jiménez Díaz, el 3 de abril de 2003. El asesinato múltiple fue cometido en la unidad de Reumatología, donde De Mingo hacía el tercer curso del MIR. A esa hora, la mujer, que se hallaba bajo los efectos de un brote psicótico, sacó un cuchillo de grandes dimensiones que había comprado y la emprendió contra todos los que estaban en la tercera planta del edificio. La primera víctima mortal fue su compañera Leila El Ouamari, una médica residente de 27 años. Tras cruzar una puerta de madera, se dirigió hacia Jacinta Gómez de la Llave, de 77 años, que hablaba con su hijo por teléfono y murió casi en el acto. Uno tras otro, fue atacando a todos los que se cruzaron en su camino.Gracias a un celador, pudo ser reducida, tras momentos de auténtico terror. El trabajador empuñó un palo metálico de los que se utilizan para sujetar las bolsas de sueros, con él la arrinconó contra una pared. Al verse rodeada, se rindió. Tenía todas las ropas y las manos ensangrentadas. De Mingo fue ingresada de inmediato en la unidad de Psiquiatría del mismo centro médico.

 

La Audiencia Provincial de Madrid ordenó en 2006 que la médica De Mingo fuera internada en un centro psiquiátrico penitenciario durante un máximo de 25 años. La exculpó de todos los cargos al aplicarle la eximente completa de enajenación mental. La clínica, como responsable civil subsidiario, fue condenada a pagar 1,4 millones en indemnizaciones a las víctimas y a sus familiares.

En mayo de 2017, los forenses que la atendían en el centro psiquiátrico penitenciario de Alicante remitieron un informe al Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, en el que aseguraban que la paciente había superado la esquizofrenia paranoide que sufría y pidieron su puesta en libertad. Y así lo decretó en octubre de ese año la Audiencia Provincial, que acordó ponerla bajo custodia de un familiar, su madre. Tras 10 años de régimen interno, y tras escuchar a los psiquiatras y los psicólogos que la atendían, los magistrados entendieron que De Mingo no constituía un peligro para los demás ni para sí misma. Desde entonces, recibía tratamiento en el centro de salud de El Molar.

La alcaldesa de El Molar, Yolanda Sáenz, y otros concejales están acudiendo al lugar, tras enterarse de lo ocurrido.