Este sábado, 29 de agosto, de nuevo los radicales van a protagonizar un nuevo acto de ataque a la Institución Armada y lo que más duele en este caso es el, nuevamente, silencio institucional y en cuanto al Gobierno, una vez más permisividad ante el Ospa Eguna (Día del adiós) que se celebrará en la localidad navarra de Alsasua, la misma en la que dos agentes y sus parejas sufrieron una paliza por eso, por ser guardias civiles.

Algún día habrá que investigar y juzgar ante esta permisividad hacia el mundo radical y la falta de defensa hacia sus agentes, sin olvidar a la Audiencia Nacional, a la Delegación del Gobierno en Navarra y al Ministerio del interior.

La Unión de Oficiales el pasado mes de julio levantó la voz y llevó el caso a la Audiencia Nacional para buscar que ese acto no se celebrara. Esta organización alegaba que claramente se convertía en una jornada de odio contra la Guardia Civil y de aplauso para los etarras y sus entornos.

Captura_de_pantalla_2020-08-28_a_las_12.08.42

La Unión de Oficiales entendía que había motivos para que actuara la Fiscalía de la Audiencia o los propios juzgados de instrucción al entender que se podía estar produciendo una enaltecimiento del terrorismo. Pero aún no ha obtenido respuesta.

Con el Ospa Eguna, los radicales reivindican la expulsión de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado de Navarra y el País Vasco. Este año -estas jornadas contra la Guardia Civill se vienen celebrando desde 2010-, los organizadores han utilizando el lema Tú eres el virus, comparando a los guardias civiles con el coronavirus. El cartel no deja muchas dudas a la campaña de desprestigio.

Otras asociaciones como Jucil o la AUGC también han levantado la voz para tratar de poner fin a esta nueva jornada de acoso a la Guardia Civil en Alsasua.

En este caso, la mirada de estos guardias civiles se dirige al Gobierno, en concreto al Delegado del Gobierno en Navarra y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Les reclaman que pongan en marcha medidas para evitar estos nuevos hostigamientos en Navarra. Y apuntan que, con sus silencios, lo que están haciendo es avalar la actitud de los radicales abertzales contra el Instituto Armado.

Tanto Jucil como la AUGC denuncian que año tras año, desde la impunidad absoluta, se multiplica ese acoso a los guardias civiles y a sus familiares. Recuerdan, además, que estamos en una fase importante de repunte del contagio de la Covid-19 y que ése ya debería ser un motivo suficiente para que la delegación del Gobierno prohibiera las movilizaciones de este sábado.