Juan Antonio Morales, candidato de Vox a la Junta de Extremadura en mayo de 2019, recibió un alarmante aviso cinco meses después de no obtener representación parlamentaria: alguien había contactado con una agencia de detectives para destruirle política y personalmente.

La intención era seguirle y, a ser posible, sacarle fotos y grabarle "con putas y metiéndose coca" con el objetivo de "publicarlo, sacarlo en las redes y que se pire de Vox", según consta en una grabación a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.

El encargo lo hizo un hombre que se identificó como Eloy. Dijo ser alguien con negocios en el mundo de la noche que se ocupaba de esta operación no por una cuestión personal, sino a petición de otros. En la práctica, se presentó como un intermediario de Vox "desde Madrid", así lo decía El Español en su edición de ayer.

El Correo de España se ha puesto en contacto con Morales y nos ha dicho lo siguiente: "Por esta canallada y por todas las demás que leísteis en el Comunicado que publicasteis vosotros la semana pasada, es por lo que nos hemos ido de ese Partido Infame que va engañando vilmente al pueblo español".