Creo que este profesor, antes que nada, ha cometido un par de errores evitables:

1º Intentar obligar a los estuadiantes a quitarse la mascarilla en sus clases. Comento: si quieren hasta dormir con ellas, allá ellos, que disfruten. Pretender liberar al que no quiere, no va a ningún sitio.

2º Utilizar el correo corporativo para enviar la „propaganda anticovid“ a los alumnos. Comento: no sé qué es lo que ha enviado exactamente, por lo que hay que matizar este punto. Si se trata de un material en el que se invita a considerar ciertos efectos de las medidas „anticovid“, está en su pleno derecho, máxima cuando se trata de un profesor de educación física.

Pero ahora vamos a lo más importante. El más conocido disidente soviético A. Solzhenitsyn se preguntaba qué pasaría si en algún momento 200 millone de soviéticos decidieran a la misma vez de no seguir obedeciendo más. El sistema dejaría de funcionar en breve, y tendría que cambiar forzozamente. Pero la gente no es así. Los héroes son pocos, y los que gobiernan, lo saben. Los gobiernos funcionan en base a miedo. Porque saben que nadie quiere morir primero. Así los soviéticos o mejor los bolcheviques pudieron llevar pueblos enteros a los gulags con cuatro escopetas. Los nazis metían a cientos de judíos en los trenes con el mismo método. Pero como dijo Goering en los juicios de Núremberg, ese método no es propio de ningún régimen, sino es aplicable en todos. Basta que la gente tenga miedo a algo, y vas a conseguir su obediencia. La amenaza: „¡Os voy a degollar a todos!“, si el que la dice realmente está dispuesto a degollar aunque a uno solo, funciona para con miles. Con todos. Porque nadie quiere se „ese“.

Pero este profesor se atrevió. Posiblemente se queda sin el empleo y sueldo - él tenía que saberlo -, y a pesar de todo, lo hizo.

Ahora viene la pregunta más importante: ¿Y si te atreves tú en tu puesto de trabajo? ¿Y tú? ¿Y tú?... Pregúntate a tí mismo. Si hay síes, la libertad gana a la esclavitud y el borregismo.

Pero si no hay síes, gana el totalitario, el que legisla no con la razón, sino con la voluntad.

Esta sería la manifestación anticovid más importante. La más fácil de realizar, y la más eficaz. Por la simple razón que no podrian castigar a tantos. Pero para eso tiene que haber primeros que reciban golpes.

Terminaremos con Solzhenitsyn otra vez:

„Levantarse para la verdad, no es nada. Para la verdad, tienes que no levantarse, sino estar sentado en la cárcel“.

„Solamente tienes el poder sobre la gente mientras no les quites todo. Pero una vez le robes todo a un hombre, ya no está en tu poder, ese vuelve a ser libre“.

¿Vamos a demostrar que la libertad nos importa de verdad?