Hace unas horas la Delegada del Gobierno vendía que habría 2300 Guardias Civiles trabajando en dispositivos de las fiestas de 73 municipios.
La realidad es que esos números son producto de la suma de muchos puestos y unidades que en la actualidad la gran mayoria no cubren las 24 horas los 365 días al año del servicio de atención al ciudadano y tampoco tienen patrulla operativo las 24 horas, teniendo que atender un patrulla varios puestos y localidades, con áreas de intervención de más de 150 km².
La ley de FCS establece que la seguridad ciudadana es competencia del Estado y los Ayuntamientos colaborarán en el mantenimiento de la misma, ahora bien la realidad es que los ayuntamientos pequeños están asumiendo prácticamente por completo dicha materia, sobre todo en fiestas patronales.
Como ejemplo la situación de la sierra de Madrid, donde la gran mayoría de puestos solo abren de mañana, cierran los fines de semana y carecen de que cubran los tres turnos de trabajo.
Este esfuerzo de las diferentes policías locales tampoco es fácil de gestionar, ya que tienen plantillas pequeñas y les cuestan conseguir refuerzos de otros municipios (con más platilla) a través de comisiones de servicio para estos eventos, debido a dificultades burocráticas y ausencia de coordinación por parte de la Comunidad de Madrid que facilite estos refuerzos.

Esperemos que no tengamos que lamentar sucesos que se podían evitar con una buena gestión y coordinación.