Estoy seguro que esta fecha a usted, lector y amigo, no le dirá nada y, sin embargo, a mi no se me olvidará mientras viva. Porque aquella madrugada (la del 12 al 13, festividad de San Antonio) sufrí uno de los tres atentados que tuve mientras fui Director de "El Imparcial".  Eran más o menos las 4 y yo iba en mi coche, acompañado, a mi lado, por un policía armado esa noche con metralleta, dado que ese día ETA había asesinado al general Constantin Ortiz, el Gobernador Militar de Madrid y naturalmente había un gran despliegue de las Fuerzas de Seguridad del Estado por toda la ciudad, y delante iba el coche del periódico y detrás un coche "zeta" con otros policías. Nos dirigíamos a mi casa por la carretera de la Playa, luego Avenida Herrera Oria, y cuando faltaba poco para entrar en la Ciudad de los Periodistas, donde yo vivía con mi familia (mi mujer y dos hijos) un coche que iba delante de nosotros de pronto se paró y desde dentro comenzaron a disparar con ráfagas de metralleta. Ante lo inesperado del ataque el policía que iba a mi lado gritó ¡¡Acelere!! y yo instintivamente di tal acelerón y tal volantazo que hasta adelanté al coche que iba delante...y los policías a su vez dispararon, aunque yo ya no me di cuenta de nada. Me había quedado grogui. aunque vivo y sin herida alguna. Afortunadamente. Pero, nada, los sujetos huyeron volando y el "zeta" de la policía se fue tras ellos... inútilmente, porque consiguieron escapar por Hortaleza y perderse por la carretera del Norte. Eso sí, en el lateral de mi coche quedó el destrozo de las balas.
                 Lo peor vino después. Cuando a la mañana siguiente "alguien" llamó al periódico y una voz se limitó a decir: "¡Anoche se escapó, pero la próxima no fallaremos!". DIEZ DÍAS MÁS TARDE VOLVIERON...
                Pero, por hoy ya está bien. Todo aquello y mis guerras contra el terrorismo, el independentismo y "el café para todos" lo tendré que contar un dia con amplitud y detalles. Si es que la vida de un humilde periodista de ayer le interesa a un mundo "acojonao" por el maldito coronavirus que nos ha invadido.