La asociación Tu abandono Me Puede Matar - TAMPM informa que la tarde del lunes 24 de mayo, el Director de la prisión alicantina de Villena ha sufrido algunas de las vejaciones y agresiones verbales en este caso, que sufrimos los trabajadores y que tanto se preocupa en ocultar e intimidar a los trabajadores para que no las cuenten. Los hechos una vez más han ocurrido en el departamento de aislamiento de la prisión, donde se encuentran cumpliendo condena los internos más peligrosos.

Ayer por la tarde, cerca de las 21 h, el Director dio la orden de cambiar de galería a dos internos extranjeros de origen musulman que estaban siendo protagonistas los últimos días de graves alteraciones. Cuando el jefe de servicios y los funcionarios se dispusieron a comunicar este cambio, los internos reaccionaron con insultos como “tiene que venir toda la plantilla para sacarnos” “el director me come la polla y no tiene cojones a venir”.

Informado el Director, este al no creerse el relato de los funcionarios, decide estar presente en el cambio limitando la presencia de tan solo un jefe de servicios y dos funcionarios. Hecho este que puso en grave riesgo a los allí presentes debido al perfil violento y estado agresivo de los internos en cuestión.

Cuando se abrió la primera puerta sucedió lo que temíamos, el interno al ver al Director, la emprende con él con amenazas e insultos, teniendo que ser reducido y esposado ante el más que probable ataque a los funcionarios y Director, quien acabó por los suelos tirado en el intento de contención al interno violento.

Con el segúndo interno que debía ser trasladado de galería también los funcionarios se tuvieron que emplear muy a fondo, pues se trataba de otro interno especialmente conflictivo. Por suerte no hubieron funcionarios lesionados, pero la constante desconfianza del Director hacia el trabajo de los funcionarios de prisiones , su afán por ocultar la realidad violenta de las prisiones y la temeridad al ordenar un dispositivo tan limitado de funcionarios, pudo haber costado que algún funcionario saliera mal parado ese día.

Además una vez resuelta la situación, insistió mucho en tomar represalias si salía algo de lo sucedido en prensa. Continuando con su obcecación de ocultar lo que sucede en las prisiones españolas.