La esposa del médico fallecido responsabiliza al Gobierno central por su falta de previsión que provocó que el personal sanitario careciera de los medios de protección. Confirma que siempre le negaron el test del coronavirus pese a pedirlo varias veces al Gobierno de Pedro Sánchez.

No lo hace por despecho, ella es médico del SAMU -igual que su esposo- y, como profesional que ha vivido en primera persona los problemas del contagio, culpa a la innecesaria exposición a la pandemia que han sufrido los facultativos por la falta de material de protección, motivada por la imprevisión de la gestión del presidente de España.

Considera que el fallecimiento de Vicente Sánchez se produjo porque no le proporcionaron los medios necesarios para atender a los pacientes. Confirma que en su equipo sólo disponían de una mascarilla que compartían entre varios y nunca recibieron formación para usar los tres EPI que, por órdenes expresas, sólo debían usar con contagiados del Covid-19, a pesar de que carecían de pruebas para saber quién era portador del virus.

En la presente carta redactada para EL MUNDO, Enriqueta, de forma muy cruda, recuerda que Vicente, además de marido y padre, fue un gran médico que dio su vida para salvar a los demás. Su relato denuncia que Vicente trabajó, durante los primeros días de la expansión del coronavirus -antes del 10 de marzo comenzó a sufrir fiebre-, en el Servicio de Asistencia Médica de Urgencias sin que le proporcionasen ninguna protección efectiva.