La renuncia irrevocable revocable en la violencia de género

J.F.R, ciudadano de Madrid, se puso en contacto con El Correo de España, al encontrarse en una situación muy angustiosa. Tras tener unas relaciones consentidas con una mujer, se negó a hacer algo que ella pedía y decidió dejar esas prácticas.

A partir de ese momento fue sometido por ella a un chantaje y acusado falsamente de haberle agredido. Su vida ha sido un calvario desde ese momento y teme ir a la cárcel siendo inocente. Conozcamos su caso.

¿Cómo empieza esta historia?

La historia empieza porque una chica y yo teníamos prácticas de carácter sadomasoquista, consentidas por ambos. De hecho nos conocimos en una página de contactos de ese tipo. En un determinado momento y yo le digo que pare, la palabra de seguridad. Ella se ofende yo le digo que no quiero continuar con esas prácticas y dejarlo en ese momento. Ella me pide dinero por los servicios prestados y me dice que si no accedo me denunciará por malos tratos. Dicho y hecho, al día siguiente tengo una llamada de un juzgado de violencia sobre la mujer y tengo que ir a dichas dependencias. A través de su abogada me ofrecen la posibilidad de abonar 1500 euros a la denunciante y 1000 a la abogada a fin de que ella no declare y se termine todo. Le hago las trasferencias de las que tengo copia y se firma un documento del que también tengo copia posteriormente. La jueza pone una orden de alejamiento y teniéndola ella me llama y me pide que le de 5000€ o me denunciará nuevamente. Me niego y se vuelve a personar en el procedimiento, una vez retirada del mismo, cosa que es improcedente.

Si era una relación consentida de mutuo acuerdo, ¿por qué le pidió una fuerte suma de dinero?

Al no continuar con las prácticas se sintió despechada y era una manera de calmar su despecho, pues no estaba acostumbrada a que un hombre le negara y dejará de hacer esas cosas. Según ella por las prácticas que habíamos tenido le tenía que dar ese dinero, de lo contrario se inventaría que la había maltratado apoyándose en los moratones que tenía en ambos brazos, que eran fruto de apretarle con cuerdas, igual que ella hacía conmigo. En este sentido tuve que recurrir a un perito para que con las fotografías del forense del juzgado emitiera un informe pericial donde dice que es imposible causar dichas lesiones a través de puñetazos como ella mantiene, puesto que son dos líneas rectas perfectas en la misma zona de ambos antebrazos, justo donde cubre la camiseta (algo pactado así) y en ningún sitio más tiene lesiones. Ese perito ratificará dicho informe en sede judicial.

¿Por qué cedió al primer chantaje?

Cedí porque se cómo funcionan los juzgados de violencia y la presunción de inocencia para un hombre no existe, me pareció una cifra abordable y pensé que ese día acabaría ese calvario. Por ello accedí a pagar dicha cantidad.

¿Cuánto dinero le ha pagado hasta ahora?

Le he pagado 1500€ a ella y 1000 a su abogada, mediante transferencia y tengo copia sellada del banco.

¿Cuándo le denunció por malos tratos?

Me denunció el día 5 de abril de 2019, día en el cual yo ni dormí en su casa puesto que estaba en un hotel ya que mi coche estaba roto y pernoctó en un taller cercano a mi trabajo.

¿En qué medida considera que le han hecho caso por el hecho de ser mujer?

Le han hecho todo el caso del mundo y además le han permitido personarse nuevamente en el procedimiento una vez presentó la renuncia como acusación particular, violando el art 110 de la ley de enjuiciamiento criminal, que dice que podrá ejercer acusación quienes no hubieran renunciado a su derecho.

¿Qué irregularidades ha habido hasta ahora?

La primera irregularidad es por parte de la jueza de instrucción de poner una orden de alejamiento cuando ni la acusación particular la pedía (porque habían cobrado), ni yo, ni siquiera la pidió la fiscal. Después de ello se vuelve a personar en el procedimiento y la misma jueza de instrucción la admite. Nosotros presentamos un recurso de reforma y otra jueza nos dio la razón, pero ella recurrió a la Audiencia Provincial de Madrid y sin argumento alguno le permitieron personarse nuevamente. Pedimos aclaraciones, algo que no se dignan ni a darnos.

¿Cuándo es el juicio y que hay en juego?

El juicio el el día 17/5/2022 está en juego mi libertad me piden dos años de prisión.

¿Qué pruebas tiene para demostrar su inocencia y la gran injusticia que está sufriendo?

Tengo la prueba de que esa noche no dormí en su casa sino en un hotel y la factura y la prueba de que mi coche pernoctó en un taller cercano, motivo por el cual dormí en el hotel. Poseo la prueba de que esa noche me llamó por teléfono, cosa imposible si estoy en su casa. Tengo un documento firmado por ella y su abogada en el que cobran dinero, las trasferencias firmadas por el banco un acta notarial de manifestación de hechos dónde queda reflejada una llamada de ella hacía mí teniendo una orden de alejamiento. Tengo un informe pericial que dice que esas lesiones son producto de apretar las cuerdas y que son imposibles de producir por puñetazos como ella alega y cuento con fotos en las que yo también tengo moratones por esas prácticas.

¿Cómo le está afectando esta situación anímicamente?

Me está destrozando económicamente y anímicamente. Llevo miles de euros gastados y tres años de procedimiento, con una orden de alejamiento injusta.