Recordemos.  Primero habrían sido sólo veinte enfermos, todos en Oklahoma. Dos semanas más tarde ya serían cientos, dispersos en muchos Estados de Yanquilandia. Tres meses más tarde, un millón de personas en veinticindo Estados habrían fallecido. Esos fueron los resultados de la Operación Dark Winter (Invierno Oscuro), un simulacro realizado por el gobierno de los Estados Unidos, en el que los se simuló un ataque con viruela en la ciudad de Oklahoma. La simulación fue específicamente “diseñada para salirse de control” y las hipotéticas consecuencias resultaron absolutamente calamitosas, con pérdida masiva de vidas civiles.

Simulacros que, "casualmente", acaban cumpliéndose

Ampliemos. Operation Dark Winter, turbios jueguecitos de guerra de los milicos. Yanquis, en el caso que nos ocupa. Operation Dark Winter, nombre en clave de una simulación de ataque bioterrorista, de secreto y altísimo nivel, realizada entre el 22 y  el 23 de junio de 2001. Dicha operación militar: un simulacro llevado a cabo con una versión simulada de una viruela encubierta usada como arma bélica contra Usa. Tara O’Toole y Thomas Inglesby, del Johns Hopkins Center for Civilian Biodefense Strategies (CCBS) y del Center for Strategic and International Studies (CSIS), y Randy Larsen y Mark DeMier de Analytic Services fueron los cardinales diseñadores, autores y controladores del siniestro proyecto.

Simulaciones y “ejercicios” que terminan irradiando eventos de la vida real que suceden en fecha posterior. El celebérrimo Evento 201 del que tanto les he hablado. El 18 de octubre de 2019, un grupo de personas, 100% élites eugenésicas, se reunieron en el neoyorquino Hotel The Pierre para representar lo que sucedería durante una pandemia mundial de coronavirus. Sic. En principio real, pero a un simulacro poco le importa que el virus exista o no.

¿Invierno Oscuro de ficción presagia un invierno oscuro real?

Patrón que se repite siempre.  Ahora se nos dice, una y otra vez que se aproxima, un “invierno oscuro”. Biden dixit, el elegido para acelerar la diabólica agenda de la oscurísima élite. Eso incluye la programada despoblación de Occidente. En octubre del pasado año rebuznó el candidato demócrata. "Estamos a punto de entrar en un invierno oscuro, un invierno oscuro". Y la reveladora expresión - "invierno oscuro" -, por si no se había entendido, manifestada en dos ocasiones. 

Y luego comenzó a utilizar el susodicho concepto machaconamente, una y otra vez, en la campaña electoral, y siguió utilizándola incluso después de que concluyera el proceso electoral que, fraudulentamente, le dio la victoria.  ¿Palabra clave? ¿Señal? ¿Conspiranoia? ¿Podría ser posible que Biden y otros muchos estén usando la frase “invierno oscuro” para señalar que algo está a punto de salirse deliberadamente "fuera de control", como en el citado simulacro Dark Winter?

La_proxima_calamidad_falsa_o_real

Primera fase del genocidio, exterminar al 30% de la población mundial

El portavoz de la agenda genocida, Bill Gates, ya lo advirtió. “Podría venir un virus respiratorio más letal, similar a la viruela y que mate al 30% de la población mundial”. No es una mera especulación. Es un anuncio del "profeta" de MicroSoft, y existe un estricto calendario para su aplicación. No olvidemos a la sazón, para corroborarlo, que la siniestra Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado de los Estados Unidos (BARDA), realizó el pasado 4 de Mayo de 2020 un adicional pedido extra de vacunas a Bavarian Nordic, uno de sus principales proveedores de vacunas contra la viruela. Este encargo añadido de quinientos millones de dólares en producción de vacunas contra la viruela comenzaría a fabricarse, en principio, el próximo año, 2022. 

Y, ¡oh casualidad!, el gran capitalismo financiero preparándose, en el ínterin, para un espectacular incremento en la producción de la vacuna de la viruela para este mismo año. Y de manera poco frecuente, el gobierno canadiense firmando contratos de cuatro años con FARMAFIA para proveer a su soldadesca con el fármaco oral Tpoxx, un medicamento en principio, “válido” para combatir la citada viruela.

Van a asesinarnos en masa, ¿siguen sin querer enterarse?

La realidad, con sus respectivas e imposibles coincidencias, es a menudo muchísima más extraña que la ficción y, visto lo acontecido con la falsa pandemia - además de plandemia- uno posee la "extraña" sensación de que se ha ido preparado el escenario para que ocurran cosas realmente extrañas. Muy extrañas y muy letales.

Y cómo olvidar, tantísimo ejemplos, la inolvidable reunión en la ínsula de Kiawah, Carolina del Norte, donde la élite genocida, en su reunión del Good Club, dejó suficientemente cristalino que posee una perfiladísima agenda para ocasionar una próxima y considerable reducción poblacional, armas biológicas mediante. Un exterminio en toda regla. O genocidio, si prefieren. Y, tal vez, le toque a usted. O a alguno de los suyos. En fin.