A Pablo Iglesias las cosas se le están enmarañando bastante. Por un lado, el confuso asunto Dina. Luego, la investigación judicial sobre la financiación ilegal de Podemos y la existencia de una posible caja B, ambas probablemente “brotadas”  debido a los ceñidos parentescos de importantes dirigentes morados con las narcodictaduras venezolana y ecuatoriana, siempre con el inestimable auxilio de Neurona, que habría sido usada como puente. Y tapadera.

Iglesias y Hezbolá

Y ahora, otra vuelta de tuerca. Usa incluye al Marqués de Galapagar en su lista negra. El gobierno yanqui estaría estudiando sancionarle junto al expresidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, y Juan Carlos Monedero por estrechas conexiones con el terrorismo. El escrúpulo yanqui surge a raíz de los nuevos datos de los cobros de la Fundación CEPS, que mostrarían los presuntos lazos del vicepresidente segundo con el grupo terrorista Hezbolá en Caracas.

Tareck el Aissami, clave del asunto. A la sazón, en su día, vicepresidente del gobierno venezolano. Contrató a la Fundación CEPS, de cuyo patronato formaba parte Pablo Iglesias. La proximidad del dirigente de Podemos con Tareck El Aissami está siendo minuciosamente investigada por Estados Unidos. No olvidemos que Tareck El Aissami se halla dentro de la lista de los delincuentes internacionales más buscados, tanto por sus ligazones con el narcotráfico como con bandas terroristas como Hezbolá.

Vínculos con las FARC

No arrinconemos, tampoco, el significativo dato que indica que desde marzo de este año el Departamento de Justicia de Estados Unidos está barajando enunciar una orden de captura contra Monedero y Zapatero tanto por su apoyo al régimen de Nicolás Maduro, como por sus vínculos con las FARC. En ese sentido, el gobierno yanqui anunció el pasado 18 de junio de 2020 que ofrece hasta diez millones de dólares por  información valiosa que permita arrestar o condenar a los antiguos líderes de las FARC. Y por supuesto, en el ínterin, el interés ocasionado dentro de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).

Zapatero y el oro

Piedad Córdoba, abogada y política colombiana, se fue de la lengua.  Reveló en una entrevista que el "mediador" Zapatero tenía una mina de oro a través de la que se enriquecía con los áureos recursos naturales venezolanos. Piedad Córdoba admitió que era un “negocio rentable” para el expresidente español. De "mediador" a "conseguidor". Córdoba aseveró que “nos va bien, porque todo el mundo quiere el oro de aquí”.

Ante lo enjundioso de extraer  el oro venezolano para beneficio propio, la abogada colombiana admitió que también demandó a Delcy Rodríguez (¿recuerdan a la amiguita del Comandante Ábalos y sus cuarenta maletas de Barajas?) que le proporcionase su propia mina de oro para poder “ayudar” a los colombianos. Sic. Resic.

Zapatero y Monedero, ¿en la cuerda floja?

Usa cree que el expresidente español cuenta con "sustancial" información sobre la turbia relación de la élite chavista con el narcotráfico y el terrorismo. Y luego, en todo este siniestro pastelón, no podía faltar Monedero.

Reuniéndose con distintos líderes de las FARC, atroz y muy asesino grupo narcoterrorista. Entre sus amistades, el  excomandante Jesús Santrich. Se encuentra, en la actualidad, fugado. Buscado por la Interpol. Y, también, Andrés París (Seuxis Hernández Solarte), detenido – por segunda vez, en mayo de 2019- en Colombia a petición de la DEA estadounidense acusado del transporte de ingentes cuantías de droga (ilegal) a Yanquilandia. En fin.