En esta ocasión, se trata del busto “Cabeza de mujer (Fernande)”, procedente del Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid, firmada, fechada y numerada al dorso como realizada por Picasso en 1908 y fundida a la cera perdida por el taller de Claude Valsuani en 1957.

MUSEO PICASSO

Pablo Picasso es el artista que abarca y condensa como ningún otro el siglo XX, el que más caminos abre y, naturalmente, el que más polémicas y pasiones suscita. Desde 1904 vive y trabaja en París, pintando obras pioneras como el Retrato de Gertrude Stein (1905-1906), donde empieza a apuntar su interés por el arte primitivo, al tiempo que a visitar el museo etnográfico del Trocadero. El interés de Picasso por el arte africano e ibérico es más formal que histórico o etnográfico y supondrá un replanteamiento revolucionario de las artes plásticas.

En 1907 comienza una obra de gran formato, que concluye en julio y que será una de las pinturas más célebres del siglo XX: Les demoiselles d’Avignon, en un proceso de trabajo sobre el arte primitivo que continúa en obras como este busto de bronce, procedente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Un rostro humano que se ha transformado tan radicalmente, que ya no parece una máscara, es una máscara. Se exacerba obsesivamente el papel de los ojos, abiertos, fijos, inmóviles; y la rigurosa geometrización anuncia ya el comienzo del Picasso cubista.


De manera paralela a la exposición, el museo ha programado visitas guiadas a la "Pieza invitada", todos los domingos, entre las 11:30 y las 13:30 h. sin reserva previa.

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