Redimir el insepulto silencio que hiere y las deshojadas lágrimas que tienen un desierto en la mirada, que descienden por la escalinata de la luna, testigo cómplice, que dibuja besos en los labios de la oscuridad... Eso es la fotografía... 
 
 
La fotografía es un lenguaje universal, nos cuenta lo que en muchas ocasiones la palabra es incapaz, es quizás, la única forma de conservar para siempre instantes únicos, irrepetibles. Memoriza...
Es un medio de comunicación, de expresión, ante una buena fotografía en muchas ocasiones sobran las palabras, hay que saber interpretarla, cada una trasmite un mensaje, habla por medio del idioma del silencio, en ella se buscan respuestas, identidad.   
Es un potencial sin límite, es una forma de ser y sentir, es la extensión de la mirada. Es un cosmos para descubrir y revelar.
Motor de explosión, refugio necesario donde reconocernos...
 
 
El buen fotógrafo aprecia lo que es imperceptible a los ojos de los demás, sabe captar el alma de la ausencia, del tiempo, de la esperanza, del dolor, del momento... Entre autor-cámara se establece una íntima relación, un estricto pacto de silencio. 
 
En este apartado queda incluido el artista multidisciplinar, el fotógrafo Walter Deuscht, que prepara la exposición: Fotografía, palabra, mujer, que colgará en Berlín, en Berlinische Galerie, y de la que tengo el honor de formar parte.
En ella muestra una serie de instantáneas de mujeres relacionadas con el mundo de la literatura: escritoras, editoras, agentes literarios, traductoras, etc.
 
 
Él es serio, riguroso, detallista, en parte experiencial, donde se encuentra a gusto es detrás de la cámara, ahí se cobija.
Tiene estilo propio y personal, es un experimentado observador. Su obra respira cultura. Es liberadora y a veces desobediente...  
Su fotografía es limpia y concisa, en ella se dan cita el poder de la creatividad, la imagen y la luz.
La espontaneidad y la intuición son importantes.
 
 
Tapiar las tinieblas sin rostro, invidentes, que traspasan el límite inacabado donde se encuentran las almas sin dueño, y como vigilante el obturador...
 
"La cámara es un instrumento que enseña a la gente a ver sin cámara". (Dorothea Lange).