Hannibal Laguna, el mejor diseñador contemporáneo. Muy superior a cualquiera, se le aproximaría lejanamente el vitoriano Lomba. En esta ocasión, vemos sus nuevos diseños en la 72º Madrid Fashion Week que se celebra durante estos días en el madrileño Ifema. Laguna ha exhibido su línea atelier ("taller") y posee, seguro, la rocosa certidumbre de que con ella quiere homenajear a todas las madres. MOMS, bautismo de la colección. "Cada pieza está inspirada en mujeres que forman parte de nuestra historia, como son nuestras madres. Mujeres contemporáneas que atesoran un espíritu joven". Forever young, Alphaville dixit.

El cuerpo femenino, paradigma de la perfección

Livianos tejidos tal la fascinante muselina de seda y el crepé triple ciñen y besan y envuelven el hipnótico cuerpo de la mujer con refinados plisados y hábiles drapeados. En ese sentido, las oquedades en la falda aparecen fingidas, las colas difuminadas, sutiles detalles que tienen la intención de siluetear la gloriosa figura femenina. Irregulares texturas- asimetrías irreales, valga la aporía- que transparentan cierta tendencia al lujo, tatuajes mediante, sobresaliendo en este pase de Laguna los vestidos en tonos joya que se expresan en liso. Exhibiendo un intenso optimismo, la paleta de color trepida en tonos minerales como el rubí, el azul zafiro y el turquesa, hibridados los tres con el verde jade y la amatista.

Hannibal Laguna, grande. Reinterpretación muy sui géneris de la alta costura. Y, como ha aseverado durante estos, días, ofreciendo en sus diseños alegre amabilidad ante la injuriosa realidad de la falsa pandemia.