Los recorridos literarios que siguen las huellas de Benito Pérez Galdós volverán a las calles y plazas del centro de Madrid este viernes, 3 de julio.

La programación cultural diseñada por el Área de Cultura, Turismo y Deporte para conmemorar el centenario del fallecimiento del autor tuvo que ser suspendida con motivo de la crisis sanitaria de la COVID-19. Ahora, tras ajustarla a los requisitos actuales de seguridad regresa para difundir la obra del que fue declarado Hijo Adoptivo de Madrid el pasado mes de noviembre en un pleno que contó con el consenso de todos los grupos parlamentarios.

Se reanudan los paseos galdosianos en cumplimiento riguroso de la normativa sanitaria. Por eso, tanto el guía como los actores que dramatizan esta actividad así como el público asistente deberán llevar mascarilla y cumplir la obligación de mantener un metro y medio de distancia social.

Todas las plazas disponibles para estos paseos gratuitos estaban ya reservadas desde los primeros días de su puesta en marcha. Se ha tenido que reducir el número de asistentes a 20 personas por sesión para garantizar las distancias y ampliar el número de paseos para reubicar el resto de reservas.

El recorrido que se reanuda es el primero de los itinerarios previstos, el titulado De Paseo con Fortunata y Jacinta, que recorre los alrededores de la plaza Mayor y concluye en la Cava de San Miguel 11, sede de la casa de Fortunata en la ficción galdosiana. Este  lugar ya muestra una placa en homenaje al personaje galdosiano universal, que fue inaugurada el pasado 6 de marzo por la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Andrea Levy.

La asociación Carpetania Madrid es la encargada de representar estos paseos teatralizados que han tenido que ser adaptados a una nueva realidad que no fue ajena a la vida del gran escritor y que explica el guía durante el itinerario. Porque, como nos desvela su biografía, Benito Pérez Galdós vivió dos epidemias de cólera a lo largo de su vida, una de ellas, procedente de Asia y especialmente grave, asustó y confinó a los madrileños en el año 1865.   

El otro pequeño cambio de guion tiene que ver con la visita a algunos comercios centenarios que conoció en vida Benito Pérez Galdós y que ahora permanecen cerrados, luchando por su supervivencia a causa de la crisis.