Viaja en el filo del instante habitable que apresa el cuerpo del ahora, encarnado en la inefable explosión visual que se apropia de la voz de la imagen. Universo creativo para volver por los pasos recorridos por la libertad extrema.
Anestesiar el momento que otorga cohesión y continuidad. Es la perfecta consumación de lo visible e invisible y del silencio que lleva dentro el tiempo.
Es la fotografía...
 
Días pasados se ha inaugurado una exposición de fotografía, es colectiva, de los alumnos de la Escuela de fotografía deCero e integrantes del Club de fotografía deCero, que dirige Pepe Cañadilla.
El título es: "Córdoba con otra mirada".
Es un espacio de intercambio y conexión.
En esta aventura de la Escuela y el club, tiene dos importantes pilares de apoyo: Rafael Alarcón y Rafael Gimeno.
 
La maestría de Pepe se evidencia en su trabajo, es una de las figuras más representativas del momento dentro del mundo de la fotografía, la precisión de su mirada profesional cambia esta disciplina artística, construyendo memoria.
Su obra aúna seriedad, delicadeza, inspiración, carácter y seguridad.  
Él promueve e incentiva el acercamiento al mundo de la instantánea mediante su Escuela. Se aprecia la importancia que transfiere  al proceso de creación.
Cada uno de sus trabajos es un viaje desde la pureza cromática, que nos pone de manifiesto la arquitectura física de la luz y el espacio, además nos brinda la posibilidad de conocer nuevas estéticas. 
Son excelsas polifonías que definen su actitud vital, y con el lenguaje de la cámara construye su realidad, generadora de energía enfocada a la cultura.
Es todo un sabio en esta materia, no en vano lleva cuatro décadas detrás del objetivo. Habla de la fotografía con tanta pasión como utiliza la cámara.
Pepe es el Fotógrafo Oficial del Real Círculo de la Amistad.
 

Pepe Cañadilla y Pilar Redondo en la exposición.

 
Los autores participantes son: Víctor Barba, Rafael Gimeno, Verónica Guijarro, Francisco González, Francisco Casado, Fran Sillero, Rafael Moreno, Pedro Monzo, Rafael Fernández de la Puebla, Rafael Carlos Muñoz, Julián Ladera, Pepi Castaño.
 
Cada una de estas fotografías es un lugar de evasión hacia el interior, se lanzan a la vida rastreando las susurrantes huellas del recuerdo, taladrando el olvido abierto en canal...
El conjunto conforma un relato, el elemento cohesionador es la Ciudad Califal y la fértil e inaudita belleza de alguno de sus monumentos, rincones, esculturas...
Parece como si abordaran  el sonido de los muros de la ciudad natal de Góngora y Séneca con un particular rigor estético.
 

 Inauguración de la exposición de Pepe Cañadilla.

 
Todas son magníficas, destacaré algunas:
 
* Una escultura de Manolete, la fotógrafa, Pepi Castaño.
Se nos muestra al diestro con mirada desafiante, como explorando sus cicatrices, estableciendo un diálogo consigo mismo, pretendiendo quitarle a la muerte la última palabra...
 
* Panorámica de Santa Marina, realizada por Rafael Gimeno.
Es suntuosa en belleza y calidad, magia hipnótica. La lluvia rapta la luna de tus ojos que cruzan la madrugada encarnada en la esencia crepuscular...
  
* Góngora, el autor es: Víctor Barba.
El poeta cordobés reviste su ciudad con ropajes de tiempos pretéritos. Corazón inoxidable, rasgar el virtuosismo cuando al silencio le tiembla la voz...

La muestra ha estado colgada en el Salón Julio Romero de Torres del Real Círculo de la Amistad. Isabela Palacios, Coordinadora del área de Artes Plásticas de esta bella casa hizo una acertada introducción de la exposición.
 
"Hay una cosa que la fotografía debe contener, la humanidad del momento". (Robert Frank).