Bajo este clarificador título se nos presenta una hilarante y genuina comedia donde la familia y sus entresijos, la tergiversación de los hechos, los secretos, los reproches, la envidia, son el eje vertebrador de la historia. Al mismo tiempo que es una reflexión sobre la vida misma en toda su extensión.
 
La autoría de este texto es de Javier Gomá, conocido por su filosofía de la ejemplaridad, y en ese concepto es donde introduce este guión. Los personajes se enfrentan a la inclemente realidad, también tiene su parte de complejidad.
En principio, cuando se publicó en 2019, en abril, el título era: "Quiero casarme contigo".
 
Se está representando en Madrid en el Teatro Reina Victoria, desde el 18 de marzo al 2 de mayo.
Los personajes se encuentran en la cincuentena y atraviesan un desequilibrio existencial, acaece en el seno de una familia. Lola (interpretada por Carmen Conesa) es profesora de filosofía, casada con Tristán (Fernando Cayo) prestigioso abogado. Lola no pierde ocasión de comparar a su marido con su virtuoso cuñado Féliz (Ernesto Arias) "en detrimento del primero", el marido de su hermana Julia (Miriam Montilla). Pero ¿es ciertamente Felíx el virtuosismo personalizado?
Son hombres de caracteres contrapuestos.
Se pone de manifiesto que las comparaciones son odiosas. Y en el que Tristán reivindica el derecho a "ser como es".
 
Se nos muestra la realidad sin disfrazar, Indirectamente nos obliga a pensar y a que reconsideremos nuestra vida.
Es una invitación a dar un nuevo planteamiento a nuestro existir. 
Nos produce la risa. Está siendo todo un éxito.
Noventa minutos de disfrute y evasión en los que se desarrollan una serie de momentos cotidianos, del día a día. También está presente la moral a través de la confusión y el engaño.
Es el retrato de una escena en plena efervescencia, posee un ritmo bastante uniforme.
La interpretación de todos es sobresaliente, los personajes están cargados de verdad, son poderosos, tienen carisma.
Nos ayuda a desconectar del ahora, que tal y como está el panorama eso no tiene precio.
 
Es el análisis de las circunstancias que a cualquiera de nosotros se nos pueden presentar en cualquier momento.
La magnífica habilidad y eficacia narrativa de Javier, el buen hacer de los actores, y la maestría del director que es Juan Carlos Rubio consiguen que nos introduzcamos en el texto y meditemos acerca de la existencia. 
 
Con un lenguaje y un planteamiento didáctico y humorístico pone en nuestro punto de mira una experiencia de vida, a través de un sustancioso cruce de recriminaciones, reproches y grietas emocionales.
El impulso le viene dado por una dialéctica que en muchas ocasiones establece algún tipo de desafío.
Es un viaje gráfico en el que el telón de fondo son los personajes que transfieren a los protagonistas toda su carga emotiva.
 
"La buena compañía y el buen discurso son realmente los tendones de la virtud". (Izaak Walton), escritor.
 
Carmen Conesa y Pilar Redondo en el Teatro Reina Victoria antes de la representación teatral.