Como preámbulo a la Corrida extraordinaria de la Cultura que se celebró ayer por la tarde, el Centro de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid ha rendido homenaje a uno de los ídolos de Las Ventas, el torero José Cubero “Yiyo”, pocos días después de cumplirse el 40º aniversario de su alternativa. El acto ha consistido en la presentación del libro “Por siempre Yiyo”, obra del periodista Alfonso Santiago, y de una mesa redonda en la que han participado los matadores Curro Vázquez y César Rincón; el hermano de “Yiyo”, Juan Cubero, el periodista Maxi Pérez y el propio Santiago.

El director gerente del Centro de Asuntos Taurinos, Miguel Abellán, dio la bienvenida a los asistentes que llenaban la Sala Antonio Bienvenida siguiendo todos los protocolos sanitarios vigentes. Abellán agradeció a los participantes que mantuvieran viva la “leyenda de Yiyo” incluso entre los aficionados más jóvenes que no habían tenido la oportunidad de verle torear en directo.

A continuación, Curro Vázquez, César Rincón y Juan Cubero rememoraron anécdotas personales de “Yiyo”. El maestro linense recordó aquellos entrenamientos y partidas de frontón en la finca “El Olivar” junto a Antonio Chenel “Antoñete” y otros grandes toreros de la época y el respeto que “Yiyo”, aún novillero, les profesaba. Sólo cuando “Yiyo” se convirtió en figura del torero, comenzó a conversar con ellos por iniciativa propia.

Por su parte, César Rincón destacó que su amistad con “Yiyo” se extendió más allá de los ruedos y que compartieron mucho juntos cuando el madrileño hacía temporada en Colombia. Tras su muerte, Rincón reconoció que quedó devastado y, en cierto modo, huérfano. Juan Cubero, en una emotiva intervención, se centró en la infancia de los tres hermanos en Burdeos, donde residía toda la familia y donde aprendieron a torear de la mano de su padre antes de trasladarse a Madrid. Entre lágrimas, contó una anécdota sobre la primera vez que “Yiyo” ganó dinero gracias al toro y cómo se lo entregó a su madre.

Finalmente, el periodista Maxi Pérez se encargó de recordar los hitos de “Yiyo” en los ruedos desde que, siendo muy joven, ingresó en la Escuela de Tauromaquia “Marcial Lalanda” de Madrid, de la que sería alumno destacado.

Al finalizar la mesa redonda, Alfonso Santiago, autor del libro “Por siempre Yiyo”, declaró sentirse satisfecho por haber presentado su última obra en Las Ventas pero, principalmente, por hacerlo en un día tan significativo como el de la Corrida extraordinaria de la Cultura. En la misma línea, Curro Vázquez calificó el acto como emocionante: “Aunque hace tantos años que Yiyo murió, sigue estando muy presente. Todos le teníamos mucho cariño, especialmente los que entrenábamos con él, y a pesar de su juventud, le respetábamos profundamente. Cuando murió, con sólo 21 años, ya había conseguido casi todo. ¿Qué no habría logrado si aquel toro no se hubiera cruzado en su camino?”.